Bajo palmeras que siguen el ritmo del viento y ante un horizonte que danza con la marea, la isla de Puerto Rico compone la postal perfecta del paraíso: colores caribeños, colinas exuberantes, comunidades orgullosas de su identidad y, claro, suficientes tragos de ron para que aún el viajero más escéptico entre en sintonía con el edén.
Pero visto de cerca –visitando sus museos, caminando sus parques naturales o bailando hasta el amanecer–, Puerto Rico es mucho más que sus playas y, hoy, un esfuerzo coordinado por organizaciones como Discover Puerto Rico por diversificar su turismo, además de la visibilidad que brindan celebridades como Bad Bunny y Young Miko, está resultando en un interés que se extiende más allá de la costa y la ciudad de San Juan para involucrar a sus 78 municipios.
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Traza tu camino
De este a oeste, Puerto Rico mide alrededor de 180 kilómetros, en donde paisajes tan disímiles como playas luminosas y profundas selvas tropicales se dan la mano. Parte de los esfuerzos de promoción actuales están dirigidos a destacar la personalidad y experiencias que cada una de sus seis regiones turísticas ofrece, de los paisajes salvajes del norte a las calles históricas que atraviesan el sur.
Riqueza natural
Puerto Rico ofrece una inagotable colección de oportunidades para entrar en contacto con la naturaleza. La isla es casa de 36 reservas naturales, así como de El Yunque, que presume ser el único bosque tropical lluvioso en el Servicio Nacional de Bosques de Estados Unidos. Aquí los viajeros pueden practicar hiking en montañas, nadar en bahías bioluminiscentes y adentrarse en cavernas.
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Fantasía caribeña
Con más de 480 kilómetros de costa y más de 300 playas, Puerto Rico es, sin duda, uno de los grandes destinos de sol y mar en el continente. Además de sus famosos resorts, los deportes acuáticos y la oportunidad de pasar largas horas observando el horizonte, los visitantes también pueden visitar sitios únicos, como una playa de arena negra.
La ciudad en el tiempo
En la ciudad de San Juan –uno de los primeros desarrollos urbanos coloniales en América– el profundo pasado de la isla dialoga con su presente cosmopolita. Entre museos, fortificaciones antiguas, restaurantes de clase mundial e incluso el centro comercial más grande del Caribe, la metrópolis compone un emocionante destino listo para recibir a visitantes de todas las edades e intereses.
El ritmo de la isla
En Puerto Rico, la música, el baile y las fiestas son clave para entender la legendaria alegría que envuelve a la isla. Entre conciertos, fiestas populares y centros nocturnos, los ritmos que lo han hecho famoso, como el reggaeton y la bomba, éste es uno de los grandes destinos musicales del mundo. Además, los visitantes pueden participar en clases de baile y explorar la vida nocturna de San Juan.