El 2 de febrero se celebra el Día de la Candelaria en varios países, y en México la tradición dicta que quienes encontraron el "muñeco" en su rebanada de Rosca de Reyes el 6 de enero deben encargarse de los tamales para esa fecha. Esta costumbre nos habla de la importancia de los tamales en la gastronomía mexicana, un platillo que, aunque varía según la región, nos une como país. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo son los tamales en otros lugares?
Los tamales, al igual que los popotes o las palomitas, son uno de esos temas que dividen y, al mismo tiempo, unen a distintos países de Latinoamérica. Tamales, humitas, nacatamales, guanime, hallacas o como los conozcas; dulces o salados, envueltos en hoja de plátano o de maíz, con o sin aceitunas, cada versión tiene su propia identidad y sabor. ¿Cómo los llamas tú? ¿Cuáles son tus favoritos?
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Los tamales, con distintos nombres y preparaciones, forman parte de la cocina tradicional de varios países de Latinoamérica. Además de México, se disfrutan en Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Perú, Brasil, Chile y Argentina, cada uno con su propia versión y toque especial.
¿En qué país surgieron los tamales?
Aún hoy existe debate sobre el origen de los tamales. Sin embargo, los escritos de Bernardino de Sahagún, misionero franciscano cuya documentación sobre la cultura prehispánica y la época colonial es fundamental, sugieren que los mexicas fueron quienes iniciaron su preparación. La palabra tamal proviene del náhuatl tamalli, y fueron ellos quienes difundieron esta tradición en otras regiones del continente, donde con el tiempo se diversificó.
En Perú y Chile, se conocen como humitas y se preparan con maíz molido, envuelto en hojas de maíz y al vapor. En Brasil, los llaman pamoña y es una versión dulce hecha con pasta de maíz y azúcar, también existen versiones saladas. En Puerto Rico, se utilizan plátano y yautía en lugar de maíz para elaborar una variante con un relleno salado. En Belice, los bollos reflejan la influencia de la cocina maya, con achiote y hoja santa.
En Guatemala, los paches se hacen con masa de papa y un guiso, mientras que en Nicaragua los nacatamales incluyen carne, aceitunas y pasas. En Honduras, se preparan con una masa de maíz sazonada y rellenos que pueden incluir papas y otros tuberculos, y en Panamá, se envuelven en hojas de plátano con una mezcla de carne, aceitunas y especias. En República Dominicana, los pasteles en hoja tienen una base de plátano o tubérculos, y tienen textura cremosa.
En Colombia, el tamal valluno combina maíz con diferentes carnes y una salsa tradicional. En Venezuela, las hallacas llevan un relleno elaborado con diferentes carnes, frutos secos y condimentos, envueltas en hojas de plátano atadas. En Ecuador, los tamales cuencanos llevan carne de cerdo y pasas, mientras que las humitas pueden prepararse con queso o en versiones dulces. En Argentina y Bolivia, las se cocinan con choclo y, en algunos casos, con carne o calabaza.