La conquista española fue la etapa en el que los españoles derrotaron al imperio Mexica para posteriormente ocupar el territorio mexicano. Tras su ocupación, impusieron ciertas costumbres y construyeron ciertas comunidades de las que aún quedan vestigios.
A 28 kilómetros del puerto de Veracruz, se encuentra La Antigua, primera ciudad fundada por los españoles en 1519. Entre sus calles podrás encontrar la antigua casa de Hernán Cortes, construcción que data de 1523 y que aún se mantiene en pie.
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Este territorio cuenta con más de diez hectáreas, mismas que resguardan diversos inmuebles construidos entre los siglos XVI y XIX. Posteriormente, se construyeron conventos franciscanos y dominicos, con el apoyo de la Compañía de Jesús, tres hospitales, entre otros edificios.
Un recorrido por La Antigua
Para llegar a los atractivos de la zona tendrás que pasar por un puente colgante a base de madera, el cual conecta las comunidades de La Antigua y La Posta. Una vez que cruzas verás diversos monumentos históricos, por ejemplo, la Ermita del Rosario.
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Dicho edificio fue construido entre los años de 1523 y 1524, con arquitectura española y un diseño sencillo. Esta iglesia muestra las costumbres que se fueron creando con las prácticas de evangelización que llegaron durante el siglo XVI.
A pocos pasos podrás encontrar “El Cabildo”, una de las primeras construcciones españolas en el país, edificada en el año de 1523. De acuerdo con los historiadores, dentro de este recinto se controlaban los presupuestos para la ciudad, entrega de alimentos, entre otras cuestiones.
¿Qué se puede hacer en La Antigua?
En el caso de los interesados en las actividades extremas se encuentra el Río Huitzilapan, un río importante en el estado, famoso por sus rápidos para rafting en zonas como Jalcomulco y por las aguas que nacen cerca del Pico de Orizaba. Además, los turistas podrán practicar rappel o disfrutar del temazcal.
Otro atractivo turístico será el árbol “La Ceiba”, un elemento natural con brazos de más de 20 metros de largo y enormes raíces que era considerado sagrado por las culturas prehispánicas. Las leyendas indican que en este lugar Hernán Cortes amarró sus naves para seguir con la conquista de México.