Viajar desde la Ciudad de México hasta Ixtapa Zihuatanejo es uno de esos trayectos largos que se disfrutan siempre y cuando sepas exactamente a qué te enfrentas. No solo importa el destino, también el camino, el gasto y la logística. En 2026, conocer cuánto se paga de casetas y cómo se organiza el recorrido ayuda a planear mejor el presupuesto.
Si vas en auto, la ruta más usada es la Autopista del Sol, identificada como México 95D. El recorrido sale de la CDMX rumbo a Cuernavaca, cruza distintos puntos de Guerrero y conecta con la carretera México 200 hacia la costa. Son aproximadamente 596 kilómetros que se recorren en unas ocho horas y media, dependiendo del tráfico y las paradas. El acceso final se hace por la carretera al aeropuerto y el Paseo de la Boquita, ya dentro de Zihuatanejo.
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En cuanto a las casetas, el gasto para llegar desde la CDMX hasta Ixtapa Zihuatanejo es de 1,483 pesos en 2026. En el trayecto se cruzan varios peajes, entre ellos Pachuca, Tultepec, Jorobas, Atlacomulco, Venta de Bravo, Maravatío, Zinapécuaro, Morelia–Copándaro, libramientos de Morelia, Zirahuén, Taretán, Santa Casilda y Las Cañas. Es un camino largo y con muchos cobros, así que no te olvides de llevar efectivo suficiente o revisar antes las opciones de pago electrónico.
A esto hay que sumar el gasto en gasolina. Al tratarse de casi 600 kilómetros, lo recomendable es presupuestar alrededor de 900 pesos por trayecto. Es decir, unos 900 pesos de ida y 900 de regreso. Si sumas gasolina y casetas, el viaje redondo en auto queda cerca de los 4,766 pesos. Si viajan varias personas, por ejemplo cinco, el gasto por persona ronda los 955 pesos, lo que hace más llevadero el costo total.
Cómo llegar en transporte público a Ixtapa Zihuatanejo
También es posible llegar en transporte público. Desde la terminal de Observatorio salen autobuses que conectan con Morelia, luego con Lázaro Cárdenas y finalmente con Ixtapa Zihuatanejo. El trayecto completo suele durar alrededor de once horas y media e incluye transbordos y caminatas cortas entre terminales.
La historia de Ixtapa Zihuatanejo y qué visitar
Zihuatanejo se desarrolló alrededor de su bahía y su puerto, con una vida cotidiana muy ligada al mar. Sus playas, mercados y andadores muestran una ciudad activa, donde la pesca y la cocina local forman parte del día a día. El ritmo de vida es tranquilo, excelente para recorrerla a pie.
Ixtapa, por su parte, nació como un proyecto turístico planeado a finales de los años sesenta. Su zona hotelera se extiende frente al mar, con avenidas amplias, ciclopistas y servicios pensados para quienes llegan de vacaciones. Ahí predominan los grandes hoteles, los campos de golf y las actividades recreativas, con una traza urbana ordenada y funcional.
Ambos espacios comparten un entorno natural con playas de arena clara y oscura, islotes cercanos y cerros que rodean la bahía. La zona es excelente para hacer paseos en lancha, snorkel, buceo, caminatas y más. Los atardeceres sobre el Pacífico son una maravilla del paisaje.
En conjunto, Ixtapa Zihuatanejo funciona como un solo destino con dos caras distintas. Por un lado, la ciudad costera con vida local activa; por el otro, un desarrollo turístico moderno creado para recibir a millones de visitantes cada año. Esa combinación es el por qué sigue siendo uno de los puntos más visitados de Guerrero.