En el estado de Hidalgo existe una comunidad pequeña en tamaño, pero enorme en sabor y tradición. Se trata de San Sebastián Tenochtitlán, localidad perteneciente al municipio de Nopala de Villagrán, conocida a nivel estatal y nacional como la Capital Pastelera de Hidalgo. Su fama no es casualidad: desde hace más de seis décadas, la repostería forma parte esencial de su identidad cultural, económica y festiva, convirtiendo a este pueblito en un destino imperdible para los amantes de los postres.
Este rincón hidalguense ha ganado notoriedad porque cada 20 de enero, como parte de su feria patronal en honor a San Sebastián Mártir, las familias y empresas pasteleras del pueblo reparten miles de pasteles de manera gratuita entre los asistentes.
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La escena es única: mesas repletas de creaciones dulces, aromas a vainilla y chocolate en el aire, y vecinos orgullosos compartiendo el fruto de un oficio que ha pasado de generación en generación.
San Sebastián Tenochtitlán y su récord mundial
La historia pastelera de San Sebastián Tenochtitlán se ha construido durante más de 60 años. Técnicas artesanales, recetas familiares y el trabajo colectivo han consolidado a esta comunidad como un referente de la repostería en Hidalgo. La localidad está integrada por colonias como Calvario, Poeté, Ojo de Agua, Santo Niño y Campesina, esta última con vestigios de una antigua estación ferroviaria que recuerda su pasado como punto de conexión regional.
El prestigio del pueblo trascendió fronteras en enero de 2010, cuando los pasteleros locales lograron un Récord Guinness por el pastel más grande del mundo.
La monumental pieza midió 291.3 metros de largo y pesó 80 toneladas, y su decoración conmemoró el Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana. Este logro colocó definitivamente a San Sebastián Tenochtitlán en el mapa internacional.
La Feria de San Sebastián se celebra cada año en enero y combina actividades religiosas, culturales y gastronómicas. En 2026, las celebraciones iniciaron el domingo 4 de enero con actos litúrgicos, mientras que la parte más esperada se desarrolló del sábado 17 al miércoles 21 de enero.
El momento cumbre ocurre el 20 de enero a las 14:15 horas, cuando, tras una actividad religiosa, se realiza la tradicional repartición masiva de pasteles. Al día siguiente, el 21 de enero a las 13:30 horas, se repite esta dulce tradición luego de la misa.
Además de la repartición, la feria incluye desfiles por la avenida principal, donde vecinos ataviados como chefs, carros alegóricos y música local crean un ambiente festivo que desemboca en la expo pastelera, un verdadero paraíso para los visitantes.
Para llegar a San Sebastián Tenochtitlán, desde Pachuca se recorren aproximadamente 135 kilómetros, con un tiempo estimado de poco más de dos horas. El acceso principal es por la autopista Arco Norte, conectando con el tramo Tuxpan–México y la carretera hacia San Juan Michimaloya, hasta llegar a esta comunidad donde el sabor, la tradición y la hospitalidad se sirven en forma de pastel.