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Sótano de las Golondrinas, el destino subterráneo para disfrutar la Huasteca Potosina

Miles de aves emergen del sótano al amanecer en un espectáculo único en la Huasteca Potosina

Desciende.El Sótano de las Golondrinas alcanza más de 500 metros de profundidad.Créditos: Redes.
Escrito en DESTINOS el

En el corazón de la Huasteca Potosina se esconde uno de los paisajes naturales más impactantes de México y del mundo. El Sótano de las Golondrinas no solo impresiona por su profundidad y dimensiones, sino por la experiencia sensorial que ofrece a quienes se asoman a este gigantesco abismo, donde la naturaleza marca el ritmo del día con el vuelo de miles de aves.

Este monumento natural se ha convertido en una parada obligada para viajeros que buscan aventura, contemplación y contacto directo con un entorno único.

Declarado oficialmente como Área Natural Protegida El Sótano de las Golondrinas el 15 de marzo de 2001, el sitio cuenta con una extensión de 285 hectáreas destinadas a preservar su biodiversidad y valor ecológico. Su fama ha traspasado fronteras y hoy es considerado uno de los grandes tesoros naturales de San Luis Potosí.

El mirador del Sótano de las Golondrinas se ubica tras un descenso de casi 700 escalones/Foto: Especial.

Sótano de las Golondrinas: un abismo natural

El Sótano de las Golondrinas se localiza en el Barrio Unión de Guadalupe, dentro de la comunidad de Tamapatz, en el municipio de Aquismón, a poco más de 50 kilómetros de Ciudad Valles. Se trata de una cavidad de origen kárstico, formada por la erosión del agua durante millones de años sobre roca caliza, dando como resultado un abismo de 512 metros de profundidad total y una caída libre de aproximadamente 376 metros, con una apertura que alcanza los 300 metros de diámetro en su punto más amplio.

Más allá de sus dimensiones, el principal atractivo ocurre al amanecer y al atardecer, cuando decenas de miles de aves, principalmente vencejos de cuello blanco —conocidos popularmente como golondrinas— y pequeños pericos, salen o regresan al interior del abismo en un espectáculo natural hipnótico. El sonido de sus alas y la danza aérea alrededor del vacío convierten la visita en una experiencia difícil de olvidar.

El entorno que rodea al sótano también es parte de su riqueza. En la zona habitan especies como jaguar, puma, venado, armadillo y una amplia variedad de reptiles y aves propias de la selva alta perennifolia, lo que refuerza su importancia ambiental y turística.

El sitio fue declarado Área Natural Protegida para preservar su valor ecológico/Foto: Redes.

¿Cómo visitar el Sótano de las Golondrinas?

La visita al Sótano de las Golondrinas requiere madrugar. El acceso al público inicia alrededor de las cuatro de la mañana y cierra aproximadamente a las seis de la tarde, ya que el espectáculo principal ocurre con las primeras luces del día. Para llegar al mirador es necesario descender y luego subir 686 escalones, por lo que se recomienda contar con buena condición física.

Entre las actividades más populares se encuentran la observación de aves, la fotografía de naturaleza, el senderismo y el ecoturismo comunitario. Para los más experimentados y en temporadas específicas, también es posible practicar rápel, siempre bajo la supervisión de guías locales capacitados.

Los costos varían según el tipo de recorrido. Algunos tours guiados que incluyen transporte, entrada, guía y alimentos tienen precios aproximados desde 100 pesos por persona hasta los 1500 según la experiencia buscada. Muchos visitantes optan por hospedarse en Ciudad Valles o Aquismón y complementar el viaje con otros atractivos cercanos, como la Cascada de Tamul o el Jardín Surrealista de Edward James en Xilitla.

Turistas arriban para observar uno de los paisajes subterráneos más impactantes de México/Foto: Gob SLP.

Los meses más recomendables para visitar el Sótano de las Golondrinas son diciembre, enero y febrero, cuando el clima es más benigno. En primavera, las altas temperaturas pueden superar los 40 grados, lo que hace más exigente la experiencia.

Hoy, el Sótano de las Golondrinas es símbolo de la Huasteca Potosina: un espacio donde la conservación ambiental, el turismo responsable y la tradición comunitaria conviven en uno de los paisajes subterráneos más espectaculares del país.