La zona arqueológica de Chichén Itzá implementó de manera permanente el sistema de Boleto Único, una medida que busca simplificar el ingreso de visitantes mediante un solo pago centralizado y eliminar un proceso que durante años fue considerado burocrático y tardado.
El nuevo esquema entró en vigor el pasado 27 de marzo y permite a turistas nacionales y extranjeros adquirir una entrada integrada en una sola taquilla, ubicada en el Centro de Atención a Visitantes (Catvi). Con ello, se elimina la necesidad de realizar dos pagos separados —uno estatal y otro federal—, práctica que generaba largas filas, confusión y tiempos de espera prolongados.
La decisión fue impulsada por el Patronato Cultura en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), como parte de una estrategia para modernizar los servicios turísticos en uno de los destinos más visitados del país.
De acuerdo con autoridades, este cambio beneficiará a más de 2.2 millones de visitantes anuales, cifra registrada en 2025, consolidando a Chichén Itzá como el sitio arqueológico más concurrido de México, por encima de Teotihuacán y Tulum.
El sistema fue probado previamente durante el equinoccio de primavera, uno de los eventos de mayor afluencia en la región, donde cerca de 25 mil personas acudieron en un solo fin de semana. Los resultados positivos del programa piloto permitieron ajustar la operación antes de su implementación definitiva.
Tarifas y beneficios; apuesta para mejorar la experiencia
El Boleto Único mantiene, por ahora, los costos vigentes de acceso. Los visitantes nacionales pagan alrededor de 310 pesos, mientras que la tarifa para extranjeros asciende a aproximadamente 697 pesos. En tanto, los residentes de Yucatán cubren únicamente la cuota del INAH, fijada en 105 pesos, siempre que presenten identificación oficial.
Además, continúan vigentes diversas exenciones: personas mayores de 60 años, menores de 13, jubilados, pensionados, personas con discapacidad, docentes y estudiantes con credencial, así como investigadores autorizados pueden ingresar sin costo. También se mantiene la entrada gratuita los domingos para mexicanos y extranjeros residentes en el país.
El nuevo esquema no solo busca agilizar el acceso, sino también ofrecer mayor transparencia en las tarifas. Al integrar todos los conceptos en un solo pago, los visitantes conocen desde el inicio el costo total, lo que facilita la planeación del viaje y evita cargos inesperados.
Asimismo, los recursos recaudados serán distribuidos entre el INAH y el gobierno estatal mediante un modelo coordinado que garantiza la conservación, operación y administración del sitio.
La implementación del Boleto Único responde a una demanda histórica del sector turístico, planteada desde inicios de los años 2000 ante el crecimiento sostenido en la afluencia de visitantes. Tan solo en diciembre de 2025, se registraron jornadas con más de 18 mil turistas en un solo día.
Con esta medida, las autoridades buscan no solo optimizar la experiencia del visitante, sino también ordenar el flujo turístico en un sitio emblemático del patrimonio cultural de México, reforzando su posición como uno de los destinos más importantes a nivel internacional.