En primavera, así como la Ciudad de México se pinta de morado, la capital de Tabasco, Villahermosa, se cubre de amarillo. Conocida por su cacao y su tradición chocolatera, la ciudad cambia de color con la llegada de la flor amarilla. Aquí te contamos dónde podrás ver el espectáculo natural por ti mismo.
Para recorrer la floración en Villahermosa, hay rutas que no se pueden omitir. Paseo Tabasco es un corredor de guayacanes, donde caminar o conducir bajo sus ramas llenas de flores resulta toda una experiencia visual. La avenida 27 de Febrero y el parque Esperanza Iris también muestran una increíble alineación de árboles que proyectan sombras salpicadas de pétalos, formando caminos naturales que parecen alfombras doradas sobre el asfalto y las banquetas.
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Fuera del centro, otras zonas de Tabasco también participan del fenómeno. Comalcalco y sus alrededores se llenan de guayacanes que contrastan con sus plazas, haciendas cacaoteras y espacios abiertos. Los parques y caminos rurales son escenarios perfectos para pasear y observar la caída de los pétalos.
Guayacán: el árbol que pinta Villahermosa de amarillo
El responsable de este espectáculo es el guayacán, conocido científicamente como Tabebuia chrysantha. Este árbol tropical alcanza entre 12 y 15 metros de altura y tiene un tronco robusto de corteza marrón que sostiene ramas ascendentes cubiertas de flores amarillas.
Durante la floración, pierde todas sus hojas para concentrar toda la energía en sus flores, que caen formando alfombras sobre el suelo. Sus semillas viajan en vainas alargadas y requieren calor intenso para germinar, mientras que su madera es pesada y resistente, capaz de sobrevivir a plagas y condiciones extremas.
Estos árboles son un símbolo del trópico: se adaptan a climas cálidos y su explosión de flores marca un ciclo de renovación que los habitantes esperan con ansias. Su caída de pétalos crea un efecto que algunos describen como “nieve de vida”, y su presencia en parques y avenidas hace más hermoso cualquier día en medio de la vida urbana.
Experiencias culturales y naturales en Villahermosa
Villahermosa es una ciudad maravillosa para vivir experiencias culturales y naturales mientras los guayacanes florecen. Entre sus atractivos, puedes visitar el Parque Museo La Venta y recorrer esculturas olmecas entre selva y fauna tropical, o también el Parque Tomás Garrido Canabal y Yumka’ Área Natural Protegida, que tienen senderos, lagunas y fauna diversa.
La Zona Luz, el Centro Histórico, la Plaza de Armas y la Catedral del Señor de Tabasco son una ventana al pasado y un museo al aire libre (aunque algunas se pueden visitar por dentro), mientras que cafés, galerías y tiendas son la mejor manera de romantizar tu paseo entre todo el amarillo.
Los guayacanes se encuentran en Tabasco porque esta región tiene el clima cálido y los suelos bien drenados que necesitan para crecer y florecer. Su presencia no solo embellece la ciudad y el paisaje rural cada primavera, sino que también conecta a quienes los contemplan con la identidad natural y cultural del estado. Admirar sus flores amarillas es una experiencia que vale la pena vivir. ¿Te gustaría pasear bajo estas ramas llenas de color?