Entre bosques del Estado de México hay una construcción que rompe por completo con el paisaje rural: un castillo de estilo medieval con torres, muros de piedra y miradores que evocan la arquitectura de Europa. No es un decorado de película ni un parque temático lejano; se puede visitar a pocas horas de la capital.
El lugar se encuentra en el municipio de Villa de Allende, dentro del parque ecoturístico Valle Escondido, un espacio natural donde el principal protagonista es un castillo de estilo medieval que se ha convertido en uno de los secretos turísticos más curiosos del estado.
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El castillo medieval en los bosques del Edomex
El llamado Castillo de Valle Escondido destaca por su arquitectura inspirada en el estilo neogótico europeo. Construido con piedra gris y torres elevadas, su diseño recuerda a los castillos medievales que suelen verse en Francia, Alemania o Escocia. La intención de sus creadores fue levantar una construcción que evocara la fantasía de la Edad Media en medio de la naturaleza mexiquense.
Aunque el interior del castillo todavía se encuentra en desarrollo, los visitantes pueden recorrer sus alrededores, subir a algunas de sus torres y contemplar el paisaje de bosques y lagos que rodea la reserva. Desde ciertos puntos, el panorama se abre hacia colinas cubiertas de árboles, lo que refuerza la sensación de estar lejos de cualquier ciudad.
El sitio forma parte de una reserva ecológica privada abierta al público que busca combinar naturaleza y experiencias recreativas. La entrada general ronda los 100 pesos y el parque suele abrir de miércoles a lunes entre las 10:30 y las 16:30 horas.
Una de las razones por las que este castillo se ha vuelto popular es su estética. Las torres, los puentes y los caminos de piedra lo han convertido en un escenario habitual para sesiones fotográficas, pedidas de matrimonio, celebraciones de XV años o simplemente para quienes buscan una postal distinta cerca de la ciudad.
Qué más hacer si visitas Villa de Allende
Aunque el castillo es el principal atractivo, el parque ecoturístico ofrece otras actividades que convierten la visita en una pequeña escapada de naturaleza.
Uno de los recorridos más conocidos es el Sendero del Amor, un camino rodeado de árboles donde es posible caminar tranquilamente mientras se observan aves y pequeños cuerpos de agua. En algunos puntos incluso es posible ver patos y peces en los estanques que forman parte del paisaje del parque.
Otra actividad popular es el paseo a caballo, que permite recorrer distintas áreas del valle y sentir, por un momento, que el castillo forma parte de un escenario medieval más amplio. También existen zonas designadas para hacer picnic y disfrutar del entorno natural en familia.
La región de Villa de Allende también tiene otros atractivos culturales y naturales. La zona es conocida por su herencia mazahua, visible en textiles bordados a mano y artesanías tradicionales que forman parte de la identidad local. Además, los paisajes boscosos del municipio lo han convertido en un punto atractivo para actividades de ecoturismo y senderismo.
Otra ventaja es su ubicación: desde aquí es fácil continuar el viaje hacia destinos cercanos como Valle de Bravo o recorrer comunidades rurales donde el ritmo sigue marcado por el campo y la naturaleza.
Visitar este castillo no implica cruzar el Atlántico ni recorrer siglos de historia europea. Basta tomar carretera, internarse en los bosques del Estado de México y dejar que un castillo inesperado aparezca entre los árboles.