ARTESANAL

El pueblito escondido del Estado de México para un viaje cerca de CDMX entre montañas y artesanías

El destino poco conocido del Estado de México que forma parte de la Ruta Bellezas del Nevado

Colonial.El pueblo del Edomex donde puedes caminar entre montañas y comprar artesanías tradicionalesCréditos: Freepik | Ilustrativa.
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Las curvas de la sierra del sur del Estado de México guardan pueblos que rara vez aparecen en las rutas turísticas más conocidas. Uno de ellos es Sultepec, una antigua localidad minera rodeada de montañas donde todavía sobreviven talleres artesanales, templos coloniales y una cocina tradicional que se disfruta mejor con calma.

Este Pueblo con Encanto forma parte de la ruta turística Ruta Bellezas del Nevado, un corredor promovido por la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México que conecta varios destinos de naturaleza e historia en la región cercana al Nevado de Toluca.

Para quienes buscan una escapada de fin de semana desde la Ciudad de México, Sultepec ofrece un plan distinto: montañas, artesanías tradicionales y calles que conservan el aire de los pueblos antiguos del centro del país.

La Ruta Bellezas del Nevado en Sultepec

El municipio de Sultepec se ubica al sur del Estado de México, en una zona montañosa que históricamente fue importante durante la época minera de la Nueva España. De hecho, la región tuvo relevancia desde el siglo XVI gracias a la explotación de plata y otros minerales, lo que dio origen a muchas de las construcciones coloniales que todavía se observan en el pueblo.

El pueblo se encuentra cerca del Nevado de Toluca/Foto: Redes.

Hoy Sultepec es una de las paradas de la Ruta Bellezas del Nevado, que incluye destinos naturales y culturales cercanos al Nevado de Toluca, uno de los volcanes más visitados del país.

Entre las actividades que puedes realizar en Sultepec destacan:

  • Recorrer su centro histórico, donde sobresale la parroquia de Parroquia de San Juan Bautista, una construcción colonial que domina la plaza principal.
  • Visitar talleres artesanales, especialmente de cerámica y textiles elaborados con técnicas tradicionales de la región.
  • Comprar productos locales, como bordados, piezas de barro y artículos hechos a mano por artesanos del municipio.
  • Probar la gastronomía regional, donde destacan guisos tradicionales, tamales, antojitos y dulces típicos que se venden en el mercado local.
  • Caminar por los alrededores montañosos, ideales para paseos tranquilos, fotografía de paisaje y observación de naturaleza.

 

El entorno natural también es parte importante del atractivo. La sierra que rodea el pueblo ofrece miradores naturales y caminos rurales donde es posible apreciar bosques, cañadas y pequeños poblados que conservan formas de vida tradicionales.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México, esta ruta busca impulsar destinos menos conocidos que combinan patrimonio histórico, naturaleza y cultura comunitaria.

Un pueblo artesanal entre montañas

Uno de los rasgos más interesantes de Sultepec es su tradición artesanal, que forma parte de la identidad del municipio. En diferentes talleres familiares todavía se elaboran piezas de cerámica, textiles bordados y otros objetos hechos a mano.

La región fue un importante centro minero desde el siglo XVI durante la Nueva España/Foto: Visit México.

Estas artesanías suelen venderse en pequeños locales del centro o en mercados regionales, lo que permite a los visitantes conocer directamente el trabajo de los artesanos.

Además de las artesanías, el pueblo conserva casas antiguas y un ambiente tranquilo. Esa combinación de paisaje montañoso y arquitectura tradicional es lo que ha llevado al gobierno estatal a incluirlo dentro de la categoría de Pueblo con Encanto.

Quienes visitan Sultepec también suelen aprovechar para recorrer otras zonas cercanas del sur mexiquense, donde existen bosques, ríos y pequeñas comunidades que forman parte del mismo corredor turístico.

Aunque no es un destino masivo, justamente ahí está parte de su atractivo: es un lugar donde todavía se puede caminar sin prisas, conversar con los artesanos y descubrir un pedazo poco conocido del Estado de México.