A unos 70 kilómetros del Pueblo Mágico de Ciudad del Maíz, en San Luis Potosí, existe un sitio que parece haber sido diseñado sólo para ejemplificar lo que significan las palabras paraíso natural. Te estamos hablando de Los Peroles, un conjunto de manantiales de tonos turquesa rodeados por árboles enormes. La entrada es gratuita y, a diferencia de otros destinos populares de la Huasteca, aquí casi todo permanece tal como lo dejó la naturaleza.
El lugar se encuentra en la comunidad de El Sabinito y abarca cerca de 100 hectáreas de terreno. En ese espacio se forman varias pozas naturales conectadas entre sí por corrientes de agua clara. Al recorrer los senderos de tierra, el visitante descubre pequeños espejos de agua que cambian de color entre azul, verde claro y turquesa según la luz y la profundidad.
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Las aguas son tranquilas y templadas, lo que permite nadar con facilidad durante buena parte del año. Hay áreas poco profundas para quien solo quiere refrescarse, aunque también existen zonas que alcanzan cerca de 30 metros. La transparencia es tal que, incluso sin equipo especial, se alcanzan a ver peces moviéndose bajo la superficie.
Quienes llevan visor o snorkel encuentran un escenario todavía más interesante. Las pozas permiten observar el fondo con bastante claridad, lo que crea la sensación de estar en una alberca natural de agua cristalina. Aun así, en los puntos más hondos conviene usar chaleco salvavidas.
Los antiguos y majestuosos ahuehuetes de Los Peroles
En los alrededores crecen decenas de ahuehuetes —también llamados sabinos— con raíces que se hunden directamente en los manantiales. En total hay alrededor de 36 ejemplares gigantes que forman parte de la belleza del lugar y ayudan a mantener la frescura del entorno.
Entre todos ellos sobresale un árbol conocido como Maximino Martínez, nombrado en honor al botánico mexicano. Se calcula que este sabino tiene más de 1,500 años de antigüedad, por lo que su tronco ha permanecido aquí mucho antes de que existieran carreteras o poblaciones cercanas.
Llegar implica un pequeño recorrido fuera del asfalto. Primero hay que dirigirse hacia la comunidad de San Francisco de Asís y después continuar por caminos de terracería rumbo a La Muralla y El Sabinito. El trayecto requiere avanzar con calma, aunque el paisaje cambia poco a poco hasta que aparecen las pozas turquesa entre los árboles.
Consejos para aprovechar tu visita a Los Peroles
La infraestructura es sencilla, lo cual mantiene el aspecto natural del sitio. Hay algunos asadores y áreas básicas donde muchas personas pasan el día o instalan una tienda de campaña para dormir al aire libre. Por la noche, el cielo suele verse lleno de estrellas gracias a la escasa iluminación de la zona.
Antes de visitarlo recuerda llevar comida, agua suficiente y bolsas para recoger la basura, ya que no hay tiendas ni puestos de venta cercanos. También se recomienda usar protector solar ecológico para no afectar el agua. Muchos viajeros aprovechan la visita para recorrer primero Ciudad del Maíz, caminar por el Jardín Hidalgo o conocer la parroquia de la Purísima Concepción antes de dirigirse a estos manantiales escondidos entre sabinos.