Como si fuera un espectáculo mágico, la Laguna de Chacahua, en Oaxaca, es ese rincón donde la naturaleza se puso creativa y te permite nadar entre estrellas, en medio de un espectáculo de bioluminiscencia, fenómeno provocado por microorganismos marinos que emiten luz cuando el agua se agita.
Una vez dentro de este cielo líquido te podrás dar cuenta como con cada brazada o cada paso podrás hacer que el agua brille en tonos azulados como si se estuviera derritiendo, en uno de los espectáculos nocturnos más bellos que podrás apreciar en tus viajes por el Pacífico mexicano.
Te podría interesar
Mejor temporada para visitar la Laguna de Chacahua
Si quieres percibir la bioluminiscencia en su máximo esplendor te comentamos que entre los meses de mayo y noviembre el agua suele estar más cálida y con ello permitir mayor concentración de microorganismos luminosos, por lo que te encuentras en la temporada perfecta para planear tu Escapada hacia la Laguna de Chacahua.
Obviamente las noches sin luna o con poca luz son clave, pues la oscuridad permite apreciar de mejor manera el brillo bioluminiscente de este cielo acuático. Evita días con tormentas fuertes o lluvias intensas, ya que puede dispersar a los organismos estelares. Octubre y noviembre suelen ser los meses favoritos para viajar a este destino pues combinan buena visibilidad, clima agradable y menos viento.
Playas semivirgenes de Chacahua
Más allá de las posibilidades que nos regala Chacahua de nadar en medio de un cielo estrellado, este destino de Oaxaca también guarda playas casi vírgenes con arena suave y olas constantes que atraen a surfistas y a los amantes de los paseos tranquilos.
Entre los principales destinos podemos nombrar a Roca Blanca, una de las playas vírgenes más hermosas de toda la costa oaxaqueña y Cerro Hermoso, ambas con atardeceres que pintan el cielo de naranja y tranquilidad total con vistas abiertas al océano Pacífico.
Manglares de Chacahua
El sistema de manglares de Chacahua es un pequeño universo verde lleno de vida entre ecosistemas que son refugio para aves, peces y reptiles y que puedes recorrer en lancha o kayak en una experiencia completamente relajante a través de canales estrechos donde sobresalen raíces retorcidas y reflejos que parecen espejo.
Dentro de estos cuerpos de agua puedes disfrutar de la observación de aves, fotografía de naturaleza y junto a ello desconectarte del ruido. Si tienes la posibilidad de contratar un guía local, ellos suelen compartir historias y conocimientos sobre la flora y fauna, volviendo tu recorrido aún más enriquecedor.
Otras playas bioluminiscentes de México
Aunque Chacahua es especial, no es el único lugar en México donde puedes ver la bioluminiscencia. El Caribe guarda Holbox, un destino donde el fenómeno aparece en ciertas noches, especialmente entre junio y septiembre cuando el calor y la calma del agua favorecen a los microorganismos.
Otro destino es la Isla Contoy, que tiene acceso más controlado para proteger el ecosistema, volviéndola un espacio más tranquilo y exclusivo. Por otro lado, en la costa del Pacífico en zonas cercanas a Puerto Escondido también puedes descubrir eventos bioluminiscentes en temporadas similares a las de Chacahua, es decir entre mayo y noviembre.