Tarimoro no suele aparecer en los listados más repetidos de Guanajuato, y justo ahí está lo interesante. Es un pueblito donde puedes pasear entre presas, campos verdes y caminos tranquilos, con esa sensación de que el tiempo se ralentiza. Si no habías escuchado sobre él, seguro saldrás de aquí pensando en hacerlo tu próxima aventura.
Uno de los puntos que te quiero recomendar es la Presa del Cubo, un espacio amplio donde puedes pasar horas: puedes disfrutar de la vista, hacer un paseo en lancha, caminar en la orilla; lo que tú prefieras. Cuando cae la tarde, la vista anaranjada es hermosa, y es el momento perfecto para un picnic.
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Para seguir con los atractivos del pueblo, el paraje conocido como El Galán no puede faltar en tu itinerario. Los sauces se inclinan sobre el agua y crean un rincón silencioso, maravilloso para caminar sin rumbo fijo. Es de esos lugares donde no hace falta hacer mucho para disfrutarlo.
En el centro, la Parroquia de San Miguel Arcángel es el sitio que, día con día, marca la pauta del pulso cotidiano. Es imposible no distinguir su fachada de cantera rosa entre las construcciones. La plaza alrededor siempre tiene movimiento y es perfecta para probar las delicias locales. Puedes probar desde gorditas y atoles hasta platillos como el encacahuatado o los tradicionales tamales de metate.
Si te gusta el senderismo y respirar aire fresco, hay caminos que cruzan cerros y campos abiertos, perfectos para caminar o andar en bici. También está el Parque Tlalixcoya, un espacio menos conocido donde nacen manantiales de agua azul entre eucaliptos. Si vas, te vas a enamorar del sonido de las aves de fondo.
¿Dónde están las mejores aguas termales de este pueblito?
A pocos minutos de la cabecera municipal hay opciones deliciosas de aguas termales. El Balneario Ejidal Ojo de Agua de Ballesteros es de los más accesibles: las albercas se alimentan directamente de manantiales. Con una entrada económica, puedes pasar varias nadando en agua templada.
Otra alternativa son las Aguas Termales de Obrajuelo, a unos 35 minutos del centro del pueblo. El agua suele sentirse más caliente y, cuando el río cercano lleva corriente, el entorno es inigualable. Es un sitio sencillo, con menos gente y la posibilidad de quedarte el tiempo que quieras sin gastar.
¿Cómo llegar desde CDMX y cuál es el costo de las casetas?
Llegar desde la Ciudad de México en auto es bastante directo. La ruta pasa por la autopista México–Querétaro, luego conecta con el Macrolibramiento de Querétaro hacia Apaseo el Alto y finalmente te lleva a Tarimoro. Son cerca de 280 kilómetros, lo que se traduce en unas cuatro horas de camino, dependiendo del tráfico. En el trayecto hay cinco casetas, que en total te costarán 521 pesos.
Si viajas en transporte público, primero debes tomar un autobús hacia Celaya; hay varias empresas que hacen este recorrido. Por ejemplo, saliendo de la Central del Norte en la CDMX con Primera Plus, el costo es de 722 pesos. Después, en Celaya, debes tomar otro autobús hacia Tarimoro con la línea Autobuses de Occidente Tarimoro, con un costo aproximado de 80 pesos.