¿Alguna vez habías escuchado que en Puebla existe un lugar al que muchos llaman la “Pequeña Italia de México”? No necesitas cruzar el océano para disfrutar de quesos con carácter europeo ni para encontrarte con otros idiomas. Ese sitio es Chipilo, un pueblito con raíces italianas que tiene tradiciones, sabores y una forma de vida muy particular desde finales del siglo XIX.
La historia de este lugar se remonta a 1882, cuando un grupo de inmigrantes italianos llegó y se estableció en esta zona cercana a la capital poblana. Con el paso del tiempo, sus costumbres no se diluyeron; al contrario, siguen presentes en la vida diaria. Uno de los ejemplos más claros es el uso del chipileño, una variación del véneto que nació ahí.
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Para llegar desde la Ciudad de México, la ruta principal va por la autopista México–Puebla, seguida de una desviación rumbo a Atlixco. En condiciones normales, el trayecto toma alrededor de dos horas, así que es un plan perfecto para cualquier fin de semana en que te llegue el antojo de comer quesos artesanales, productos lácteos como yogures o cremas, y recetas tradicionales de Italia como pastas o pizzas.
¿Cuáles son los principales atractivos turísticos de Chipilo, en Puebla?
Ahora, dejemos atrás la carretera: al llegar empiezan a aparecer letreros de queserías, cafeterías y talleres que ya te anuncian lo que define al lugar. Las construcciones, con techos inclinados y acabados en madera, te dejan ver una diferencia clara frente a lo que suele verse en otras partes del estado.
Ya en el pueblo, los productos lácteos se llevan toda la atención. Quesos frescos, curados, mantequillas, cremas y yogures llenan vitrinas que reflejan años de tradición familiar. El queso oreado es uno de los más buscados, junto con variedades tipo asiago o parmesano, todos con un sabor más intenso que el de los productos comerciales.
También hay espacio para sentarse a comer con calma. En distintos puntos encontrarás restaurantes y cafeterías donde conviven recetas italianas con ingredientes mexicanos. Pastas hechas a mano, pizzas al horno de leña y postres como el tiramisú forman parte de una propuesta que refleja la historia del lugar.
Para completar el recorrido, vale la pena visitar algunos puntos turísticos como el Museo de la Migración Italiana o subir al Monte Grappa. Desde ahí se obtiene una vista amplia del valle y los volcanes cercanos. En conjunto, es el itinerario definitivo para quienes buscan una excursión rápida con el atractivo adicional de una cena inolvidable.
¿Cuánto gastas de casetas desde CDMX a Chipilo?
Si te dieron ganas de lanzarte a Chipilo, toma en cuenta el costo del viaje: desde la CDMX hay dos casetas y el total entre ambas es de 216 pesos por tramo. A esto se suma la gasolina; para un recorrido de 130 a 135 kilómetros como este, se consumen entre 8 y 9 litros, es decir, cerca de 200 pesos, dependiendo del vehículo y del precio del combustible.
Casetas entre CDMX y Chipilo:
- Mexico-Sn Martin Texmelucan-Ctra San Marcos 7 (165 pesos)
- Puebla - Rio Frio - San Martin Pue Bis (51 pesos)
Total: 216 pesos