VIAJES DELICIOSOS

El pueblito de Chiapas para probar el atole artesanal de cacao y vainilla

Un destino entre montañas y profunda vegetación, que guarda tradiciones ancestrales y sabores inolvidables

Gastronomía mexicana.Viajes a ChiapasCréditos: Pixabay/Engin_Akyurt/Ilustración
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Pichucalco en el norte de Chiapas, es uno de esos lugares donde la tradición se bebe literalmente cada día, pues además de estar rodeado del montañas húmedas y tierras fértiles, este pueblito tiene una relación profunda con el cacao desde tiempos prehispánicos, cuando los pueblos ya lo cultivaban como alimento, moneda, e incluso un elemento ritual. 

De modo que no es casualidad que aquí haya nacido una bebida tan especial como el atol de hux, una preparación artesanal que mezcla cacao, maíz y vainilla natural, dando como resultado un sabor intenso, aromático y reconfortante. 

El atol de hux tiene sus raíces en el antiguo atole mesoamericano, bebida básica elaborada con maíz nixtamalizado que con el tiempo fue enriquecida con ingredientes como cacao y especias y que en Pichucalco ha alcanzado una evolución gracias al cacao local, famoso por su calidad y aroma que fue durante siglos uno de los principales productos de la región.

Más que una bebida, el atol de hux es parte del día a día, se consume casi todos los días aportando energía gracias a sus ingredientes naturales además de que representa un puente entre lo ancestral y lo cotidiano, gracias a una receta sencilla que conserva técnicas, sabores y conocimientos transmitidos por generaciones.

Bebidas ancestrales/Unsplash/Andrei Mike/ilustración

Otras delicias gastronómicas 

En cuanto a la comida, Pichucalco también presume una cocina muy ligada a la tierra, el mejor ejemplo son los tamales de chipilín, que son un clásico imperdible entre suaves, aromáticos y envueltos en hojas que conservan todo su sabor. No podemos dejar de mencionar los guisos con carne de puerco, preparados con hierbas locales que le dan un toque muy particular. 

Por supuesto que las bebidas no se quedan atrás, además del atol de hux destacan el pozol, una bebida ancestral de maíz y cacao que ha acompañado a los pueblos del sureste desde tiempos prehispánicos. El polvillo, otra preparación tradicional que refresca y nutre y que en conjunto forman una gastronomía sencilla pero llena de identidad.

 Destinos turísticos

Por el lado natural, Pichucalco ofrece paisajes que invitan a la desconexión ya que sus alrededores están llenos de vegetación exuberante, ríos y caminos ideales para explorar. Uno de los mayores atractivos son las aguas termales, perfectas para relajarse después de un día de aventura además de la cercanía con zonas montañosas y con el volcán de El Chichonal

También puedes recorrer antiguos caminos, visitar comunidades donde aún se trabaja el cacao de forma tradicional y disfrutar de vistas naturales que combinan selva y montaña, en un viaje perfecto para quienes buscan naturaleza sin prisas y experiencias auténticas. Te dejamos este video de @bebidasdeoaxaca para que disfrutes del delicioso atol de hux.

Recomendaciones 

Si visitas Pichucalco, lo mejor es ir con calma y mente abierta. No olvides probar las delicias gastronómicas especialmente el atol de hux, que en su versión más tradicional te remitirá a un viaje al pasado desde tiempos prehispánicos en que esta bebida comenzó a abrirse paso para volverse un aspecto cultural y turístico de este destino. 

Come en lugares locales y conversa con la gente pues ahí está la esencia de este bello pueblo. No olvides llevar ropa cómoda para explorar y no te pierdas de las zonas naturales. Recuerda reservar con anticipación si es que deseas extender tu visita.