EFEMÉRIDES

Día del Tenango: El pueblito de Hidalgo donde nace esta bella y colorida artesanía

Conoce la increíble historia detrás de uno de los bordados más famosos de México y todo sobre el lugar donde nació

Día del Tenango.El pueblito de Hidalgo donde nace esta artesanía Créditos: SECTUR México
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Cada 8 de abril celebramos el Día del Tenango, un homenaje a los hilos que dan vida a una de las artesanías más reconocidas de México. Originario de San Nicolás, en Tenango de Doria, Hidalgo, este bordado multicolor dibuja flores, animales y escenas cotidianas, mostrando la creatividad y la visión del pueblo otomí-tepehua. Cada pieza es única, creada a mano alzada, donde el pulso firme y la imaginación de la artesana o artesano toman un lienzo de manta y lo convierten en una narración visual.

El tenango moderno surgió en la década de 1960, cuando una sequía afectó severamente la agricultura local. Josefina José Tavera, habitante de San Nicolás, comenzó a bordar figuras de flora y fauna sobre telas de algodón, que luego vendió en el mercado de Pahuatlán. Este momento dio origen a una actividad económica que no solo ayudó a su familia, sino que marcó el inicio de un legado artístico que hoy trasciende fronteras.

Con el tiempo, más mujeres del pueblo aprendieron la técnica y comenzaron a reproducir los diseños. Cada bordado se realiza sin nudos visibles en el reverso y puede tardar desde días hasta varios meses, dependiendo de la complejidad. Los dibujos representan cosechas, fiestas patronales, mitos y la vida diaria, y sus colores vivos capturan la esencia del entorno natural y cultural de la región.

Conoce la historia del tenango, un ícono de Hidalgo. Créditos: Sectur México 

Evolución del tenango: productos, expansión y reconocimiento internacional

Originalmente, los bordados se usaban en manteles y servilletas, pero pronto se diversificaron hacia ropa, bolsas, fundas, cortinas y objetos decorativos. Esta evolución permitió que los tenangos se convirtieran en un símbolo cultural reconocible, exportado a otros estados y al extranjero.

Uno de los logros más impresionantes de esta artesanía es el tenango más grande del mundo, completado en 2019. Con 75 kilómetros de hilo, mil 270 bordadores y más de 160 dibujantes, se creó un mural de 103,76 m² que reproduce un mapa de México. Actualmente puedes verlo en el Zócalo de la Ciudad de México del 3 al 12 de abril de 2026, en un horario de 11:00 a 20:00 horas, como parte del festival “Ciudad de México, corazón de las lenguas y culturas indígenas”.

A pesar del reconocimiento, los artesanos enfrentan retos por la apropiación de sus diseños por marcas internacionales sin crédito ni compensación. Esto hace que el Día del Tenango también sirva como recordatorio sobre la importancia de respetar la propiedad intelectual colectiva. Adquirir piezas directamente de los talleres asegura que el beneficio llegue a quienes mantienen viva esta tradición.

En CDMX puedes visitar el tenango más grande del mundo en abril. Créditos: Sectur México 

Ruta del tenango: San Nicolás y Acaxochitlán en la Sierra Otomí-Tepehua

Visitar San Nicolás es inevitablemente entrar en el paisaje que inspira los bordados. Rodeado de montañas, neblina y bosques, cada rincón de la comunidad refleja la paleta de colores y motivos de la región. Los murales en las fachadas y los talleres abiertos te dejarán ver cómo la vida cotidiana se convierte en arte.

El viaje por la Sierra Otomí-Tepehua puede incluir el Pueblo Mágico Acaxochitlán, ubicado a unos 28 kilómetros, otro lugar que comparte la herencia boscosa y cultural de la zona. La carretera que une ambos pueblos atraviesa montañas y paisajes que preparan al visitante para entrar en un mundo donde cada puntada cuenta una historia y cada tela refleja memoria y dedicación.

Celebrar el Día del Tenango es valorar la imaginación, la habilidad y la perseverancia de quienes crean estas piezas. Cada bordado conserva tradiciones, relatos y técnicas que se transmiten de generación en generación. Al adquirir o admirar un tenango, se lleva un fragmento de la Sierra Otomí-Tepehua, un pedazo vivo de Hidalgo que sigue creciendo y cautivando a quienes aprecian el arte hecho a mano.