¿Te imaginas visitar una ciudad construida sobre un volcán extinto y que, en lugar de lava, ahora broten aguas termales? Eso pasa en Poços de Caldas, una ciudad brasileña realmente única en el mundo. Bajo sus calles y montañas descansa un antiguo gigante geológico que se formó hace aproximadamente 80 millones de años.
La ciudad está ubicada en el estado de Minas Gerais, justo en el borde de una enorme caldera volcánica de unos 30 kilómetros de diámetro. Para darte una idea de su tamaño, es considerada una de las más grandes del mundo dentro de una placa continental. Aunque suena dramático vivir sobre un volcán, especialistas aseguran que está completamente inactivo y no existe riesgo de una futura erupción, así que puedes recorrer la zona sin imaginar escenas apocalípticas.
Te podría interesar
Gracias a ese pasado volcánico, el paisaje tiene montañas, cascadas y manantiales minerales que han convertido a Poços de Caldas en uno de los destinos más curiosos de Brasil. Aquí no encontrarás las clásicas postales de playas como las de Río de Janeiro o Florianópolis, sino una cara distinta del país que sorprende con aguas calientes saliendo desde el subsuelo y miradores rodeados de naturaleza.
¿Por qué salen aguas termales de un volcán extinto?
Uno de los mayores imanes del lugar son sus aguas termales, que emergen naturalmente con temperaturas que van de los 38 a los 42 grados Celsius. Muchas personas llegan para pasar horas en balnearios, albercas termales y espacios dedicados al bienestar.
Si te preguntas cómo ocurre esto, la explicación es muy sencilla. El agua de lluvia se filtra en la tierra, baja a capas profundas donde las rocas conservan calor y luego vuelve a salir convertida en manantiales calientes cargados de minerales. En Poços de Caldas este fenómeno sigue activo, aunque el volcán quedó en el pasado hace entre 80 y 90 millones de años.
También están las famosas aguas sulfurosas, conocidas por su fuerte olor y su textura un poco aceitosa. Contienen minerales como azufre, potasio y magnesio, y muchas personas las buscan por sus supuestos beneficios para la circulación y algunos malestares musculares. El aroma puede sorprenderte al principio, pero muchos visitantes terminan acostumbrándose rápido.
¿Cómo se convirtió Poços de Caldas en un destino turístico?
La historia de Poços de Caldas comenzó mucho antes de su fundación oficial en 1872. Primero fue territorio habitado por pueblos indígenas y más tarde comenzaron a llegar viajeros atraídos por los manantiales. Con el paso de los años aparecieron balnearios, hoteles y espacios recreativos que la colocaron en el mapa turístico de Brasil.
A finales del siglo XIX y principios del XX, la ciudad ganó fama entre políticos, artistas y personajes adinerados de Brasil. La llegada del ferrocarril facilitó que más personas viajaran hasta aquí y durante varios años los casinos también fueron parte de su historia, hasta que el juego fue prohibido en 1946.
¿Qué puedes hacer en Poços de Caldas?
Hoy puedes subir al teleférico, visitar cascadas, recorrer sus calles históricas o pasar un día en sus aguas termales mientras observas montañas que nacieron gracias a un volcán extinto. Si buscas algo diferente en Brasil y quieres salir de las rutas más conocidas, Poços de Caldas puede darte una historia para presumir: no todos los días se viaja a una ciudad construida sobre un antiguo volcán.