A menos de dos horas de la Ciudad de México existe un lugar donde puedes alimentar capibaras, subirte a una tirolesa sobre un lago, recorrer senderos entre árboles y convivir con animales poco comunes sin salir del Estado de México. Se trata de Hacienda Panoaya, un parque ecoturístico ubicado en Amecameca que en los últimos años se ha convertido en uno de los destinos favoritos para escapadas familiares de fin de semana.
El sitio mezcla historia, naturaleza y actividades recreativas en un solo espacio. Muchas personas llegan atraídas por la posibilidad de convivir con animales como llamas, venados, dromedarios y hasta una jauría de lobos, mientras otras aprovechan para descansar frente a los paisajes dominados por los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl.
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Mayo suele ser una de las mejores temporadas para visitarlo gracias al clima templado y las primeras lluvias ligeras que mantienen verdes las áreas naturales del parque. Además, al estar tan cerca de la CDMX, se puede recorrer en un solo día o convertirlo en un plan completo de fin de semana.
Capibaras, lobos y actividades para pasar todo el día
Uno de los mayores atractivos de Hacienda Panoaya es la interacción con animales. Entre las experiencias más buscadas está la convivencia con capibaras, considerados de los animales más tranquilos y sociables del mundo. En el parque existe un espacio especial donde los visitantes pueden observarlos de cerca y conocer más sobre sus hábitos.
También destacan otras áreas como el aviario, donde cientos de periquitos australianos vuelan alrededor de los visitantes, además de espacios con venados, cabras miniatura, vacas, emús y llamas que pueden alimentarse bajo supervisión.
Otro sitio que suele sorprender a quienes visitan el parque es Tierra de Lobos, una experiencia incluida en algunos paquetes donde es posible observar de cerca una jauría y aprender sobre la conservación de esta especie. A esto se suma la presencia temporal de otros animales rescatados que forman parte del santuario.
Pero Panoaya no solo gira alrededor de los animales. El parque cuenta con más de 20 actividades pensadas para todas las edades. Una de las favoritas es la tirolesa de 200 metros que atraviesa parte del lago principal y ofrece vistas completas del lugar. También hay paseos en lancha, recorridos en tractor, zonas de inflables, arquería y ciclopista.
Para quienes prefieren actividades más relajadas, el sitio alberga el Museo de Sor Juana Inés de la Cruz, ya que esta hacienda fue el hogar de infancia de la escritora mexicana durante el siglo XVII. El recorrido permite conocer parte de la historia del inmueble y de una de las figuras más importantes de la literatura novohispana.
En redes sociales y plataformas de reseñas, muchos visitantes destacan la variedad de actividades disponibles en comparación con otros parques cercanos a la capital. Familias con niños suelen recomendar el área de animales y los paseos en lancha, mientras que parejas y grupos de amigos mencionan las vistas del lago y las zonas para picnic como parte de la experiencia.
Otro punto que ha ganado popularidad es la opción de hospedarse dentro de la hacienda. El complejo cuenta con habitaciones con vista a los volcanes y áreas para acampar, permitiendo extender la visita más allá de unas cuantas horas. Algunas personas incluso llevan su propia casa de campaña para pasar la noche rodeados de naturaleza.
La hacienda se encuentra sobre la Carretera Federal México-Cuautla, en Amecameca, Estado de México. El parque opera de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas y los paquetes de entrada incluyen diferentes actividades según la experiencia que busque cada visitante.
Los costos van desde los 299 pesos en el paquete básico, mientras que las experiencias más completas incluyen acceso ilimitado a ciertas atracciones, convivencia con animales y actividades especiales dentro del parque.