Debajo de uno de los conventos más antiguos de Yucatán se esconde un lugar que parece detenido en el tiempo. Entre aguas profundas, piedras cubiertas por siglos de historia y un silencio casi absoluto, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontraron un sorprendente tesoro histórico: armas, cañones y objetos que habrían sido lanzados durante la Guerra de Castas, uno de los conflictos más intensos del siglo XIX en México.
El hallazgo ocurrió en el cenote Síis Já, ubicado bajo el Ex Convento de San Bernardino de Siena, en la comunidad de Sisal, perteneciente a Valladolid, Yucatán. El nombre del cenote significa “pozo de agua fría” en maya, y hoy se ha convertido en uno de los descubrimientos arqueológicos subacuáticos más impactantes del país.
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Un cenote lleno de secretos históricos
Especialistas de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH realizaron trabajos de exploración y registro en febrero de 2026, luego de reportes sobre actividades no autorizadas dentro del sitio. Durante las inmersiones encontraron un contexto único: más de 153 armas de fuego, entre fusiles y mosquetes de origen español e inglés, además de un cañón de hierro todavía montado sobre su estructura original de madera.
Los investigadores creen que estos objetos fueron arrojados al cenote entre 1847 y 1848 por tropas yucatecas para evitar que cayeran en manos de los rebeldes mayas durante la Guerra de Castas, también conocida como Guerra Social Maya.
La Guerra de Castas marcó profundamente la historia de la península de Yucatán. Fue un conflicto entre comunidades mayas y grupos criollos y mestizos que dejó miles de muertos y transformó la región durante más de 50 años. Los rebeldes mayas llegaron a controlar gran parte del territorio oriental de la península antes de que el conflicto concluyera oficialmente en 1901.
Pero el cenote no solo guarda vestigios bélicos. Los arqueólogos también localizaron piezas de cerámica, mayólica, porcelana e incensarios que abarcan desde la época prehispánica hasta el siglo XX. Todo permanece bajo el agua para favorecer su conservación natural.
Uno de los avances más importantes del proyecto fue el levantamiento fotogramétrico en 3D de algunas piezas, incluido un fusil y el cañón principal. Gracias a tecnología especializada, los expertos podrán analizar cada objeto digitalmente sin necesidad de retirarlo del sitio.
Además de su importancia histórica, el cenote Síis Já destaca por su enorme valor cultural y simbólico. El Ex Convento de San Bernardino de Siena, construido en el siglo XVI por frailes franciscanos, es considerado uno de los complejos religiosos más importantes de la península de Yucatán y una de las principales joyas arquitectónicas de Valladolid.
Sin embargo, el INAH también alertó sobre riesgos recientes dentro del cenote. Durante las inspecciones detectaron estructuras ilegales colapsadas, restos de infraestructura no autorizada y evidencia de inmersiones clandestinas. Incluso señalaron afectaciones ambientales, como la ausencia de peces típicos del acuífero, posiblemente por contaminación.
Por ello, las autoridades hicieron un llamado urgente para proteger el sitio y evitar daños irreversibles en este patrimonio histórico y natural. El proyecto contempla nuevas investigaciones, limpieza controlada del cenote y futuras exhibiciones de piezas restauradas dentro del museo del ex convento.
Mientras tanto, el misterio de Síis Já sigue creciendo entre viajeros, amantes de la historia y curiosos de redes sociales que ya consideran este lugar como uno de los rincones más sorprendentes de Yucatán: un cenote escondido bajo un convento colonial donde aún descansan los ecos de una guerra ocurrida hace más de 170 años.