Hay viajes que empiezan con un antojo. En Hidalgo, ese antojo casi siempre termina frente a un horno de tierra recién destapado, con el aroma de la barbacoa mezclándose con pencas de maguey y tortillas hechas a mano. Y si existe un lugar donde esta experiencia alcanza otro nivel, ese es Actopan, el famoso municipio hidalguense que muchos conocen como la “Cuna de la Barbacoa”.
Pero además de este platillo icónico, Actopan también presume otro tesoro gastronómico que pocos viajeros fuera de Hidalgo conocen: el ximbó, una receta tradicional preparada con pollo enchilado, cueritos, nopales y especias, todo cocinado lentamente dentro de pencas de maguey.
Lo mejor es que llegar desde la CDMX es mucho más sencillo de lo que parece, incluso si no viajas en coche.
El viaje foodie perfecto desde CDMX para comer barbacoa en Hidalgo
Actopan se encuentra en la región del Valle del Mezquital, una zona de paisajes semidesérticos, magueyes infinitos y balnearios de aguas termales. Desde la Ciudad de México, el trayecto en autobús toma aproximadamente dos horas.
La opción más práctica es salir desde la Terminal Central de Autobuses del Norte, donde diariamente operan corridas hacia Actopan con líneas como Ovnibus, Frontera y Valle del Mezquital. Los boletos rondan entre los 110 y 230 pesos dependiendo del tipo de servicio y horario. (Bustotal)
Las salidas comienzan desde muy temprano, incluso antes de las 6 de la mañana, por lo que mucha gente aprovecha para hacer un viaje relámpago de ida y vuelta el mismo fin de semana.
El recorrido ya empieza a cambiar de ambiente conforme dejas atrás la ciudad. Poco a poco aparecen cerros secos, nopaleras, enormes magueyes y pequeños pueblos donde la cocina tradicional sigue siendo parte de la vida diaria.
Una vez en Actopan, prácticamente todo gira alrededor de la comida. Los hornos de barbacoa comienzan a trabajar desde la madrugada y el olor invade calles, mercados y fonditas familiares.
Entre los sitios más populares para probar barbacoa están Tradicional Santiago y Hermanos Santiago, dos lugares que se han convertido en parada obligada para quienes buscan carne suave, consomé intenso y tortillas recién hechas. Muchos viajeros incluso aseguran que vale la pena el viaje solo por probar la pancita y las salsas molcajeteadas.
El ximbó, los hornos de tierra y los sabores que vuelven viral a Actopan
Aunque la barbacoa suele llevarse toda la fama, el verdadero platillo distintivo de Actopan es el ximbó. De hecho, este municipio obtuvo el nombramiento de Pueblo con Sabor gracias a esta preparación tradicional reconocida por la Secretaría de Turismo de Hidalgo.
El ximbó se cocina enterrado, igual que la barbacoa. El relleno se envuelve en pencas de maguey y permanece varias horas dentro de hornos de tierra, lo que le da un sabor ahumado muy particular.
Muchos viajeros comparan la experiencia con descubrir “el primo escondido de la barbacoa”. Y justamente esa mezcla entre tradición, técnicas ancestrales y sazón casero ha convertido a Actopan en uno de los destinos gastronómicos más comentados en redes sociales durante los últimos años.
Después de comer, el plan puede continuar en alguno de los balnearios cercanos de aguas termales o simplemente caminando por el centro del municipio, donde todavía sobreviven mercados tradicionales, panaderías antiguas y puestos que venden pulque natural.
Actopan demuestra que a veces no hace falta manejar durante horas ni gastar demasiado para vivir una escapada memorable. A veces basta con subir a un autobús, seguir el olor de la barbacoa y dejar que Hidalgo haga el resto.