En los bellos territorios del Estado de México, entre cerros suaves y paisajes, ocurre una de las tradiciones que parecen oferta de un cuento pero son totalmente reales, hablamos de una ‘lluvia de pan’ que se da en el municipio de Acámbaro, cuyas deliciosas ‘gotas’ caen del cielo proveniente de carros alegóricos en una celebración que mezcla fe, tradición y mucho sabor.
La famosa lluvia de pan de Acámbaro forma parte de la Feria de la Panificación, cuya fecha más representativa es el 11 de julio de cada año, aunque su origen es mucho más antiguo y entrañable. La historia nos lleva 50 años en el pasado, cuando un panadero llevó su horno para que fuera bendecido por la Virgen del Refugio, patrona del pueblo, y al terminar la peregrinación decidió compartir su pan con los vecinos, en un gesto sencillo que dio origen a una tradición que es identidad vida de este sitio.
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En la actualidad, panaderos de toda la región participan en este desfilo lleno de color y desde lo alto de carros alegóricos lanzan cientos de piezas de pan hacia la multitud que espera con gran alegría, pues pueden verse familias enteras formando parte de esta entrañable tradición cultural esencial del municipio de Acámbaro, en donde alcanzan cifras tan llamativas como 200 mil piezas de pan en una sola edición.
Principales atractivos de Acámbaro
Más allá de la lluvia de pan, Acámbaro tiene mucho que ofrecer a quienes buscan una Escapada tranquila y uno de los imperdibles es el museo local, en donde se exhiben piezas prehispánicas y se cuenta la historia de la región. También se puede visitar la histórica parroquia de San Francisco con su arquitectura colonial.
Para quienes disfrutan de la naturaleza, los alrededores montañosos ofrecen panorámicas ideales para caminatas ligeras y practicar fotografía de paisaje, muy cerca se encuentra el río Lerma que cruza la zona y añade un toque sereno a este destino.
Como el pan es uno de los protagonistas en este destino todo el año, recorrer las panaderías tradicionales es una actividad obligatoria y en cada uno encontrarás recetas propias que han pasado de generación en generación, haciendo de estos sabores algunos de los más emblemáticos y representativos de toda la región y los alrededores.
Recomendaciones para un viaje de fin de semana a Acámbaro
Para disfrutar al máximo un fin de semana en Acámbaro lo ideal es llegar con tiempo y sin prisas, pues no es un destino para correr sino para saborear y empezar el día temprano con un café y pan recién hecho en alguna panadería local que traerá sabores y experiencias dignas de un viaje inolvidable.
Si tienes planeado un viaje en julio, durante la Feria de la Panificación llega con anticipación a la explanada para conseguir buen lugar durante la lluvia del pan y no olvides llevar una bolsa o mochila ligera, aunque los más experimentados usan sombrillas abiertas al revés para intentar que las piezas puedan caer en su poder.
El clima de Acámbaro suele ser templado pero al atardecer puede refrescar, así que conviene llevar una chamarra ligera; también es buena idea usar calzado cómodo, especialmente si planeas recorrer el centro o explorar los alrededores, para conocer paisajes y tradiciones.