El Mundial 2026 también es una invitación a descubrir nuevos rincones del planeta. Si el partido entre Japón y Túnez despertó tu curiosidad por conocer más sobre estos países, la buena noticia es que ambos ofrecen experiencias completamente distintas, pero igual de fascinantes para los viajeros.
Desde montañas sagradas y templos centenarios hasta desiertos, ruinas romanas y pueblos costeros frente al Mediterráneo, cualquiera de los dos destinos puede convertirse en el escenario perfecto para tus próximas vacaciones.
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Tres lugares imperdibles para enamorarte de Japón
Japón combina tradición milenaria, paisajes naturales espectaculares y algunas de las ciudades más modernas del mundo. Estos son tres de sus atractivos más icónicos.
1. Monte Fuji
Ningún símbolo representa mejor a Japón que el Monte Fuji. Con 3 mil 776 metros de altura, esta montaña de origen volcánico es considerada un lugar sagrado y una fuente de inspiración artística desde hace siglos.
Además de admirarlo desde los famosos Cinco Lagos de Fuji, muchos viajeros lo visitan para realizar senderismo durante la temporada de ascenso o simplemente para fotografiar uno de los paisajes más emblemáticos de Asia.
2. Fushimi Inari Taisha
Ubicado en Kioto, este santuario es famoso por sus miles de torii rojos que forman senderos entre bosques y colinas. Es uno de los lugares más fotografiados del país y una parada obligada para quienes desean experimentar la esencia espiritual japonesa.
Recorrer sus caminos al amanecer o al atardecer permite descubrir una cara más tranquila de una de las atracciones más visitadas de Japón.
3. Santuario de Itsukushima
La isla de Miyajima alberga uno de los paisajes más famosos de Japón: el gran torii flotante del Santuario de Itsukushima. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, este conjunto religioso parece emerger del mar durante la marea alta, creando una postal difícil de olvidar.
La isla también destaca por sus templos, senderos de montaña y vistas panorámicas del mar Interior de Seto, convirtiéndola en una excelente escapada desde Hiroshima.
Tres tesoros de Túnez que sorprenden a cualquier viajero
Aunque suele ser menos conocido que otros destinos del Mediterráneo, Túnez reúne historia, playas y paisajes desérticos que sorprenden a quienes lo visitan por primera vez.
1. Anfiteatro de El Jem
Considerado uno de los anfiteatros romanos mejor conservados del mundo, El Jem puede albergar hasta 35 mil espectadores. Muchos viajeros lo comparan con el Coliseo de Roma por su monumentalidad, pero con una experiencia mucho más tranquila.
Recorrer sus túneles, gradas y galerías permite imaginar cómo eran los espectáculos romanos hace casi dos mil años.
2. Sidi Bou Said
Este encantador pueblo costero es famoso por sus fachadas blancas y puertas azules que dominan las vistas sobre el Mediterráneo. Sus calles empedradas, cafeterías tradicionales y galerías de arte lo convierten en uno de los lugares más fotogénicos de África del Norte.
Es ideal para pasear sin prisa y disfrutar de espectaculares atardeceres frente al mar.
3. Desierto del Sahara
Túnez ofrece una de las puertas de entrada más accesibles al Sahara. Regiones como Douz y Tozeur permiten vivir experiencias únicas entre dunas gigantes, recorridos en camello y noches bajo cielos repletos de estrellas.
Para muchos viajeros, contemplar el amanecer en el desierto es una de las experiencias más memorables de una visita al país.
Japón y Túnez demuestran que no existe una única manera de viajar. Mientras Japón cautiva con templos, volcanes y tradiciones ancestrales, Túnez sorprende con vestigios romanos, pueblos mediterráneos y paisajes saharianos. La elección dependerá de si buscas la serenidad de Oriente o la mezcla de historia y aventura que ofrece el norte de África.