Durante años Raghav y Ansh Kumar llevaron la vida que muchos jóvenes profesionistas aspiran tener, trabajaban como arquitectos por una firma alemana en Nueva Delhi, una de las ciudades más dinámicas de India, sin embargo, detrás de esa aparente estabilidad se escondían jornadas laborales interminables, presión constante y una cultura empresarial que parecía celebrar el agotamiento como símbolo de éxito.
La pandemia fue un parteaguas y les dio el impulso necesario para replantearse el futuro, así que decidieron abandonar la ciudad y mudarse a Rishikesh, localidad situada a las orillas del Ganges, conocida como ‘La puerta del Himalaya’, desde donde miles parten para peregrinar a través de la ruta sagrada Char Dahm.
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Una vez allí optaron por construir su propia vivienda siguiendo métodos tradicionales y en lugar de recurrir a sofisticados programas de diseño, dibujaron los planos de forma intuitiva, utilizando palos sobre el terreno y para levantar la estructura emplearon cob, una técnica ancestral que combina barro, paja y agua, todos materiales obtenidos en los alrededores
Y lo que comenzó como una búsqueda personal de vida más sencilla terminó convirtiéndose en un negocio, Los hermanos transformaron la casa en un refugio espiritual que hoy se alquila en airbnb por 140 dólares la noche, tarifa elevada para una región donde es posible encontrar alojamientos completos por menos de la mitad, representando una gran paradoja pues en la región las casas de barro han sido rechazadas por muchas comunidades que lo consideran un símbolo de atraso y pobreza, por lo que resulta irónico que viajeros del mundo paguen tarifas premium para experimentar este tipo de viviendas. En este video de @travesiademiriam conocerás más de este destino.
Cómo es Rishikesh
Esta comunidad hindú combina espiritualidad, naturaleza y aventura en un mismo destino, se encuentra situada a los pies del Himalaya y atravesada por las aguas turquesas del río Ganges, en medio de una atmósfera difícil de encontrar en otros lugares de India.
Uno de los mayores atractivos son las ashrams y centros de yoga que atraen a visitantes de todo el mundo, pues muchos viajeros llegan para participar en retiros de meditación, clases de yoga o programas de bienestar enfocados en el crecimiento personal.
La experiencia espiritual se complementa con lugares emblemáticos como los puentes colgantes de Lakshman Jhula y Ram Jhula, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas del río y de las colinas que rodean la ciudad y al atardecer como a la ceremonia Ganga Aarti en los ghats, ofrece un espectáculo de cánticos, luces y ofrendas flotantes que dejan una impresión inolvidable.
Para quienes buscan aventura Rishikesh es considerada la capital India del rafting gracias a las corrientes del Ganges que permiten descensos aptos tanto para principiantes como para viajeros experimentados y también abundan las rutas de senderismo, cascadas escondidas y miradores naturales.
La gastronomía vegetariana, los cafés con vistas al río y el ambiente relajado completan una propuesta ideal para quienes desean desconectar del ritmo acelerado de las grandes ciudades y sumergirse en un entorno donde la naturaleza y la espiritualidad conviven de manera única.
Recomendaciones para hospedarse en Rishikesh
Si planeas alojarte en una de las famosas casas de barro de la región conviene hacerlo con expectativas realistas y aunque estas construcciones ofrecen una experiencia auténtica de contacto más cercano con la naturaleza, suelen tener comodidades diferentes a las de un hotel convencional.
Antes de reservar revisa con atención la ubicación y el acceso, ya que muchas propiedades se encuentran en zonas montañosas o alejadas del centro urbano, por lo que también es recomendable consultar si cuentan con calefacción o sistema de ventilación adecuados según la época del año.
En Rishikesh vale la pena madrugar para disfrutar de caminatas junto al Ganges antes de que llenen las multitudes, participar en sesiones de yoga al amanecer, visitar mercados locales y asistir a la ceremonia vespertina del Aarti, todas son actividades que enriquecen cualquier estancia.