ESPECTÁCULO NATURAL

La cascada más alta de México que solo puedes disfrutar por temporada: costos y ruta

La gigantesca cascada solo puede apreciarse con gran caudal entre junio y septiembre

Piedra Volada desaparece tras la temporada de lluvias, lo que la convierte en un espectáculo único.Créditos: Unsplash.
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En la Sierra Tarahumara existe un espectáculo natural que aparece únicamente durante la temporada de lluvias. Se trata de Piedra Volada, una impresionante caída de agua que alcanza los 453 metros de altura, considerada la más alta de México cuando lleva suficiente caudal. Sin embargo, hay un detalle que la hace especial: fuera de la época de lluvias prácticamente desaparece, por lo que solo unos meses al año permite contemplar toda su magnitud.

Ubicada dentro del Parque Nacional Cascada de Basaseachi, en el estado de Chihuahua, comparte escenario con la famosa Cascada de Basaseachi, de 246 metros, considerada la cascada permanente más alta del país porque mantiene agua durante todo el año.

Ambas forman parte de uno de los paisajes más espectaculares del norte de México y son una excelente opción para quienes disfrutan el senderismo, los miradores naturales y los recorridos al aire libre.

El acceso al parque tiene un costo aproximado de 65 pesos por persona. | Foto: Atlas Chihuahua.

Piedra Volada, la cascada estacional más grande

Aunque Basaseachi suele llevarse los reflectores por su caudal permanente, Piedra Volada ostenta el récord de altura en México con una caída aproximada de 453 metros. Su corriente depende completamente de las lluvias, por lo que el mejor momento para visitarla es entre junio y septiembre, cuando el agua desciende con fuerza por la Barranca de Candameña.

El nombre de la cascada proviene de una enorme formación rocosa ubicada al borde del barranco. Desde ese punto se obtiene una de las vistas más conocidas de la zona y, muy cerca, se encuentra el Mirador Huajumar, desde donde es posible observar el paisaje y contratar recorridos con guías locales hacia otros atractivos como El Gigante, una enorme formación rocosa a la que se puede llegar incluso a caballo.

Otro sitio muy visitado es el Mirador El Elefante, llamado así porque la pared rocosa recuerda el perfil de ese animal. Además de las vistas panorámicas, el parque es un destino muy apreciado por quienes practican senderismo, ciclismo de montaña, escalada, rappel, observación de flora y fauna y campismo.

En temporada de lluvias, la combinación entre los bosques de pino y encino, las barrancas y las cascadas crea uno de los escenarios naturales más impresionantes del estado de Chihuahua.

Basaseachi y Piedra Volada comparten la impresionante Barranca de Candameña. | Foto: Tripadvisor.

¿Cómo llegar, cuánto cuesta el acceso y qué debes llevar?

Para visitar Piedra Volada es necesario dirigirse hacia el poblado de Huajumar, desde donde parte un camino de terracería que conduce hasta un estacionamiento. A partir de ese punto comienza una caminata de aproximadamente 2 kilómetros por senderos señalizados hasta llegar a los miradores desde donde puede apreciarse la cascada.

El acceso al Parque Nacional Cascada de Basaseachi tiene una cuota aproximada de 65 pesos por persona, de acuerdo con las tarifas vigentes de las Áreas Naturales Protegidas federales. El parque cuenta con estacionamiento, sanitarios y áreas para descanso, además de recorridos guiados que pueden contratarse directamente con prestadores de servicios locales.

Desde la ciudad de Chihuahua el trayecto en automóvil toma alrededor de cuatro horas y media, mientras que desde Creel el recorrido es de aproximadamente tres horas, siguiendo la Carretera Federal 16 hasta la zona del parque.

Si planeas realizar la caminata, es fundamental llevar calzado antiderrapante, suficiente agua, impermeable o chamarra ligera y una ruta clara. Durante el verano es común que las lluvias aparezcan de forma repentina, por lo que también se recomienda iniciar el recorrido temprano.

Visitar Piedra Volada durante la temporada de lluvias permite descubrir una de las caídas de agua más espectaculares de México, un paisaje que solo aparece durante unas cuantas semanas al año y que convierte a la Sierra Tarahumara en uno de los destinos naturales más sorprendentes del país.