En la costa de Yucatán existe un lugar donde la naturaleza crea uno de los paisajes más sorprendentes de México: un lago de color rosa y el intenso azul del mar separados únicamente por una estrecha franja de arena. Esta postal, que puede admirarse muy cerca del municipio de Río Lagartos, ha convertido a la región en uno de los destinos más buscados para quienes desean descubrir escenarios fuera de lo común durante las vacaciones.
Esta combinación ha convertido a la zona en uno de los destinos favoritos para quienes buscan una escapada diferente durante las vacaciones.
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El recorrido más popular comienza en el malecón del pueblo, donde lancheros autorizados ofrecen paseos por los canales de la reserva. Durante el trayecto es común observar flamencos rosados alimentándose en aguas poco profundas, pelícanos, garzas y, con algo de suerte, cocodrilos descansando entre el manglar.
Río Lagartos: naturaleza y color
Además de sus recorridos por la reserva, Río Lagartos conserva el ambiente de un puerto pesquero donde el ritmo es mucho más pausado que en otros destinos de playa. En los restaurantes del malecón abundan platillos preparados con pescado y mariscos recién capturados, mientras que las embarcaciones llegan y salen durante todo el día entre manglares y aves.
El municipio también funciona como punto estratégico para conocer otros atractivos cercanos del oriente de Yucatán, por lo que muchos viajeros aprovechan un mismo recorrido para visitar varias zonas naturales en un solo día.
Su ubicación permite combinar naturaleza, fotografía, observación de fauna y recorridos en lancha sin necesidad de realizar largas caminatas, algo que lo convierte en una alternativa atractiva para familias con niños, parejas o personas que buscan un viaje relajado.
Las Coloradas, el escenario más famoso para una foto
A menos de 30 kilómetros de Río Lagartos se encuentra Las Coloradas, un pequeño puerto conocido mundialmente por sus espectaculares lagunas de color rosa.
El intenso tono no es un efecto visual ni un filtro fotográfico. Se produce de manera natural gracias a la alta concentración de sal y a microorganismos, algas y bacterias halófilas que prosperan en estas salinas. La intensidad del color cambia durante el día dependiendo de la posición del sol y de las condiciones climáticas, por lo que cada visita ofrece un paisaje distinto.
Otra de las experiencias más buscadas es el llamado baño maya, un recorrido que incluye una parada en zonas donde se extrae barro blanco rico en minerales. Los visitantes cubren su piel con esta arcilla y, después de dejarla secar unos minutos, la retiran en las aguas transparentes de la costa. Los recorridos completos suelen durar alrededor de tres horas e incluyen navegación, observación de fauna y acceso a este sitio.
Cuando cae la noche, algunos prestadores de servicios también ofrecen recorridos para observar el cielo lejos de la contaminación lumínica. Dependiendo de las condiciones meteorológicas, es posible identificar constelaciones, planetas y lluvias de meteoros con apoyo de especialistas.
Las Coloradas forma parte de una importante zona salinera de Yucatán y alberga una de las plantas productoras de sal más relevantes del país. Aunque las lagunas pertenecen a un complejo industrial, existen recorridos guiados que permiten admirarlas desde áreas autorizadas y conocer el proceso de producción de sal sin afectar el entorno.
Muy cerca también se localizan playas prácticamente vírgenes, manglares y miradores donde es posible observar aves costeras como pelícanos, gaviotas y fragatas.
Pocos lugares en México permiten contemplar un paisaje donde el rosa intenso de una laguna y el azul del Golfo de México parecen encontrarse separados únicamente por una franja de arena.
Esa postal, sumada a los recorridos por Río Lagartos, la observación de flamencos y la tranquilidad de la costa yucateca, convierte a este rincón en uno de los destinos más sorprendentes para descubrir durante las próximas vacaciones.