VISITA JALISCO

El pueblito pesquero para ir en vacaciones y probar ostiones gigantes entre aguas turquesa

Sin hoteles de lujo este pueblo de Jalisco conquista con sus playas y mariscos frescos

Los mariscos sacados del mar cada mañana son el secreto mejor guardado de este pueblito.Créditos: Magnific.
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En Jalisco hay numerosos destinos playeros, pero hay uno que hoy en día sigue siendo una joya poco conocida de la costa Sur. Tehuamixtle es un pueblito costero con apenas un centenar de habitantes donde los mariscos son famosos por su frescura.

Tehuamixtle destaca por conservar su ritmo tranquilo: por las mañanas los pescadores salen al mar, los locales abren poco a poco, los locales hacen sus actividades sin apenas notar a los turistas y por la tarde el pueblo se llena del olor de mariscos recién salidos del agua.

Lo que ha vuelto famoso este destino es la facilidad con la que uno puede encontrar ostiones gigantes.

Aquí los ostiones pueden disfrutarse frescos, gratinados o preparados en ceviche. | Foto: Magnific.

El rincón de Jalisco donde los ostiones gigantes son la especialidad

Como salido de una postal, Tehuamixtle se presenta al visitante como un centenar pequeños edificios donde viven sus 120 habitantes. Gracias a que se encuentra en el municipio de Cabo Corrientes, se llega a este pueblo en tan solo 10 minutos desde Playa Mayto y en aproximadamente dos horas y 20 minutos desde Puerto Vallarta. Su ubicación lo hace perfecto para alejarse del turismo masivo.

Aquí, la comunidad gira en torno a la esca tradicional: cada mañana las lanchas salen al mar y regresan con una gran variedad de marisco que, pocas horas después, ya están servidos en restaurantes familiares y pequeños puestos frente a la playa.

De entre todos los productos del mar hay un indiscutible favorito: los ostiones gigantes, considerados una de las especialidades gastronómicas más famosas de la región. Muchos alcanzan entre 7 y 15 centímetros de longitud y algunos ejemplares llegan a pesar cerca de un kilogramo.

La forma más tradicional de disfrutarlos sigue siendo la más sencilla: recién abiertos, servidos en su concha con limón, sal y chile. Sin embargo, también pueden encontrarse preparados en ceviche, gratinados o acompañados con diferentes salsas elaboradas por los propios restaurantes locales.

Las lanchas regresan cada mañana con la pesca que abastece a los restaurantes locales. | Foto: FB Tehuamixtle.

Dependiendo de la pesca del día, también es posible probar camarones, pescado zarandeado, callo de hacha, pulpo, ceviches y otros platillos elaborados con ingredientes que llegan prácticamente directo del mar a la cocina.

Otra de las razones por la que Tehuamixtle se ha vuelto un destino gastronómico para los conocedores es su Feria del Ostión, una fiesta anual que reúne degustaciones, música en vivo y bebidas locales como la raicilla, uno de los destilados más representativos de Jalisco.

Así se vive la experiencia local en Tehuamixtle

Aunque los mariscos del día suelen ser el principal motivo para visitar Tehuamixtle, basta un recorrido para descubrir que este pueblo pervive apartado del turismo tradicional. Aquí uno se contagia del ritmo tranquilo de sus habitantes y uno puede descansar tranquilo mientras se mira la calma del mar.

Que Tehuamixtle  sea un pueblito pequeño y sin grandes complejos no quiere decir que carezca de encanto para el viajero: la playa luce arena dorada y aguas de tonos azul turquesa que, durante buena parte del año, son perfectas para que niños y adultos naden sin preocupaciones. Además, aquí se puede practicar snorkel y buceo si lo que buscas es una experiencia  más inmersiva.

Entre julio y diciembre, las aguas de la bahía también ofrecen la posibilidad de observar parte de la riqueza marina de la región. Durante esa temporada es relativamente común encontrar delfines, mantarrayas, tortugas marinas y diferentes especies de moluscos durante los recorridos en lancha.

Escápate a Tehuamixtle y disfruta de sus playas turquesa. | Foto: Tripadvisor

Hacia el norte de la bahía aparecen Los Morros, unas formaciones rocosas que se han convertido en un sitio muy apreciado por pescadores y amantes del buceo. En esa zona también descansa un barco hundido que añade un atractivo extra para quienes buscan explorar el fondo marino.

Lo mejor de Tehuamixtle es que todavía conserva ese ambiente de pueblo donde todos parecen conocerse. No hay grandes cadenas hoteleras ni largas filas para entrar a los restaurantes. Aquí el plan consiste en desayunar mariscos recién preparados, caminar por la playa, contemplar el atardecer y dejar que el sonido de las olas haga el resto.