Cuando termina la temporada de fútbol, Lionel Messi suele cambiar los estadios por uno de los destinos más exclusivos del Mediterráneo: Ibiza. La isla española, famosa por sus calas de aguas turquesa, atardeceres y ambiente relajado, se ha convertido en uno de los lugares favoritos del campeón del mundo para descansar junto a su familia.
Aunque la mansión que adquirió en 2022 ha llamado la atención por su lujo, el verdadero atractivo sigue siendo Ibiza, un destino que cada verano recibe a viajeros de todo el mundo gracias a su combinación de playas, naturaleza, gastronomía y pueblos costeros.
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Ibiza, la isla mediterránea donde Messi eligió pasar sus vacaciones
La residencia de Messi se encuentra en Cala Tarida, dentro del municipio de Sant Josep de Sa Talaia, una de las zonas más exclusivas de Ibiza por sus vistas al mar y la tranquilidad que ofrece.
Según diversos medios especializados, el futbolista adquirió la propiedad por alrededor de 11 millones de euros. La villa está rodeada por más de 16 mil metros cuadrados de terreno y fue diseñada siguiendo el estilo arquitectónico característico de la isla: líneas limpias, grandes terrazas, espacios abiertos y una integración constante con el paisaje mediterráneo.
La vivienda dispone de ocho habitaciones, amplias áreas exteriores, piscina, spa, gimnasio, sala de cine, cancha de fútbol privada y jardines con vegetación típica de la región. También incorpora sistemas para reutilizar aguas residuales en el riego de las áreas verdes, una tecnología cada vez más utilizada en viviendas de alto nivel.
Su ubicación, rodeada de acantilados y con acceso limitado, permite disfrutar de mayor privacidad, una de las razones por las que numerosas celebridades eligen esta parte de la isla para vacacionar.
Más allá de la residencia, Cala Tarida es conocida por su extensa playa de arena clara, aguas poco profundas y excelentes condiciones para practicar paddle board, kayak o simplemente disfrutar del mar Mediterráneo.
Mucho más que playas en Ibiza
Aunque durante años Ibiza fue identificada principalmente por su vida nocturna, hoy ofrece una experiencia mucho más diversa para quienes buscan unas vacaciones relajadas.
Uno de sus mayores atractivos es Dalt Vila, es su casco histórico de la ciudad de Ibiza: murallas renacentistas, calles históricas y miradores permiten conocer una faceta cultural muy distinta de la isla.
Quienes visitan Ibiza también suelen recorrer calas como Cala Comte, Cala d'Hort, Cala Salada y Benirràs, famosas por sus aguas cristalinas ideales para nadar, practicar snorkel o contemplar algunos de los atardeceres más espectaculares del Mediterráneo.
Los viajeros destacan además la oferta gastronómica basada en pescados frescos, mariscos y platillos tradicionales como el bullit de peix y el flaó, un postre típico elaborado con queso y hierbabuena.
En plataformas de viajes, muchos visitantes coinciden en que uno de los mayores encantos de Ibiza es la posibilidad de combinar distintas experiencias en un mismo viaje: pasar la mañana navegando entre calas, recorrer mercados artesanales como Las Dalias, descubrir pequeños pueblos blancos del interior y terminar el día contemplando el sol esconderse sobre el Mediterráneo.
Gracias a esa mezcla de naturaleza, cultura, gastronomía y playas de aguas transparentes, Ibiza continúa consolidándose como uno de los destinos más deseados de Europa y el lugar donde Lionel Messi ha encontrado uno de sus refugios favoritos para disfrutar del verano lejos de los reflectores.