Uno de los sitios más sorprendentes de Hidalgo se encuentra en Alfajayucan, un municipio del Valle del Mezquital donde una antigua iglesia permanece parcialmente sumergida bajo las aguas de la Presa Vicente Aguirre. Se trata del templo de San Antonio Corrales, una construcción que quedó cubierta tras la creación del embalse en 1950 y que hoy puede observarse durante recorridos en lancha.
La silueta de la iglesia emergiendo del agua se ha convertido en una de las imágenes más llamativas del municipio. A medida que la embarcación se acerca, es posible distinguir los restos de la estructura que alguna vez formó parte de una comunidad hoy desaparecida.
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Este peculiar atractivo ha despertado el interés de viajeros que buscan rincones poco conocidos para una ESCAPADA de fin de semana. Además de la iglesia sumergida, Alfajayucan tiene tradiciones, espacios naturales y una cocina regional que le valió el reconocimiento como Pueblo con Sabor, una distinción que deja ver su identidad gastronómica.
¿Cómo llegar y cuánto cuesta visitar Alfajayucan?
Para llegar desde la Ciudad de México es necesario recorrer aproximadamente 155 kilómetros. El viaje suele tomar cerca de dos horas con cuarenta y cinco minutos y la ruta más utilizada conecta la autopista México-Pachuca con el Circuito Exterior Mexiquense y posteriormente el Arco Norte en dirección hacia Tula, antes de continuar por carreteras locales.
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En cuanto al gasto de combustible, un automóvil con rendimiento promedio de 14 kilómetros por litro requiere entre 9 y 13 litros de gasolina para completar el trayecto. Considerando un precio cercano a los 24 pesos por litro, el desembolso estimado es de entre 216 y 312 pesos por viaje, dependiendo del vehículo y las condiciones de manejo.
A este cálculo deben sumarse las casetas. La ruta tiene cuatro plazas de cobro con un costo total de 338 pesos por trayecto. Tomando en cuenta gasolina y peajes para ida y vuelta, el presupuesto total ronda los 1,204 pesos, una referencia útil para planear la visita con anticipación.
¿Qué hacer en Alfajayucan, Hidalgo?
Ya en el destino, la Presa Vicente Aguirre concentra gran parte de la actividad turística. Los paseos en lancha permiten observar de cerca la iglesia de San Antonio Corrales mientras se recorren las tranquilas aguas del embalse. El contraste entre la construcción histórica y el paisaje semidesértico crea una postal difícil de encontrar en otros puntos del país.
Muy cerca se localiza el Centro Ecoturístico Madhó Corrales, donde además de los recorridos acuáticos es posible practicar kayak, pesca y tirolesa. El lugar también cuenta con cabañas para quienes prefieren quedarse una noche y disfrutar con más calma de los paisajes que rodean la presa y sus alrededores.
La comida es otro motivo para hacer el viaje. El platillo más representativo es el chicharrón de res, servido comúnmente en tacos acompañados de salsa, cebolla y chile serrano. También forman parte de la tradición local los quesos artesanales, los cocoles y el pulque,.
Alfajayucan también guarda huellas de distintas etapas de su historia. El Convento de San Martín Obispo, construido en 1559, recuerda el pasado virreinal del municipio, mientras que en San Antonio Tezoquipan pueden encontrarse pinturas rupestres con figuras humanas y geométricas. ¿Te animas a visitarlo? Ya sabes cuánto presupuesto necesitas.