El ambiente lo es todo aquí, porque a más de 2 mil 280 metros de altura el bosque de pino se mezcla con niebla casi todas las mañanas, y ahí hay un pueblito en la sierra de Chilpancingo que parece estar en otro clima, otro ritmo y casi otro estado.
Se llama Llanos de Tepoxtepec, y desde sus cabañas se alcanza a ver, en días despejados, no solo la ciudad de Chilpancingo allá abajo, sino también los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl asomando en el horizonte.
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Llegar hasta aquí toma apenas unos 40 minutos desde el centro de Chilpancingo, pero la sensación es la de haber viajado mucho más lejos. Entre fogatas, comida guerrerense recién hecha y el silencio propio de la altura, Llanos de Tepoxtepec se ha convertido en uno de los escapes de fin de semana favoritos de quienes buscan aire puro sin alejarse demasiado de la capital del estado.
Cabañas entre pinos y niebla
El corazón del lugar son sus ocho cabañas, con capacidad conjunta para hasta 60 personas, construidas entre pinos y con ese frío serrano que invita a quedarse cerca de la fogata.
Cada una está pensada para desconectarse sin renunciar a la comodidad: hay espacio para descansar en pareja, en familia o con grupos grandes, y el restaurante del complejo —con vista panorámica hacia el valle— ofrece gastronomía guerrerense recién preparada para reponer energías después de un día completo al aire libre.
Quien prefiere dormir bajo las estrellas también tiene su lugar: el área de campamento permite armar tienda y usar los asadores disponibles para cocinar al fogón, mientras la niebla de la mañana envuelve el bosque de pino que rodea todo el pueblo. Es ese tipo de silencio que solo se encuentra en la altura, roto apenas por el canto de las aves y el crujido de la leña.
Tepoxtepec: qué hacer y cómo llegar
Entre las actividades disponibles hay paseos a caballo, recorridos en bicicleta y cuatrimoto, tirolesa, senderismo y área para acampar, con asadores disponibles para quienes prefieren cocinar sus propios alimentos al aire libre. También se puede visitar una gruta habitada por murciélagos, acondicionada como atractivo, y disfrutar de la gastronomía local en el restaurante de las cabañas.
Para llegar desde Chilpancingo, el acceso está detrás del fraccionamiento Jardines de Zinnia, por un camino de terracería que recorre bosque y ofrece vista panorámica de la ciudad durante todo el trayecto de unos 9 kilómetros. No hay ruta de transporte público directa, así que lo más práctico es ir en auto propio o taxi.
Conviene llevar ropa abrigadora, ya que las temperaturas bajan bastante por la altura, sobre todo en la noche y las mañanas con niebla.
Ya sea para acampar, dormir en cabaña o simplemente pasar el día entre pinos y neblina, Llanos de Tepoxtepec ofrece esa combinación poco común de aire de montaña, actividades para todas las edades y hospitalidad serrana, a solo unos minutos de Chilpancingo.