Si buscas un plan familiar en Morelia que combine animales, un poco de aventura y algo rico para disfrutar, hay una opción que siempre funciona bien: el Parque Zoológico Benito Juárez.
La visita puede empezar viendo de cerca a sus animales y convertirse, casi sin darte cuenta, en una jornada completa entre recorridos, atracciones y actividades para distintas edades. El recinto alberga más de 2 mil animales de alrededor de 300 especies, por lo que hay bastante que recorrer.
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Y lo mejor es que no tienes que elegir entre una salida de naturaleza o conocer los sabores de Morelia. Después del zoológico puedes acercarte al Centro Histórico para probar un gaspacho moreliano, comer unas buenas carnitas y terminar buscando algún dulce típico para llevar a casa. Es de esos planes en los que los niños encuentran aventura, mientras los adultos también tienen motivos para disfrutar el paseo.
Animales y tirolesa para el fin de semana
Una de las experiencias que más puede llamar la atención de los pequeños es la posibilidad de acercarse a los animales mediante actividades educativas y de interacción. El zoológico ha ofrecido experiencias para conocer y alimentar de manera supervisada a algunos ejemplares; entre ellas se encuentra la actividad con el elefante asiático Chamberú, además de opciones relacionadas con otras especies.
Si en la familia hay quienes prefieren algo más emocionante, la tirolesa es una de las atracciones que convirtió al zoológico en una alternativa todavía más completa. La instalación tiene aproximadamente 260 metros de longitud, así que permite añadir unos minutos de aventura al recorrido.
La experiencia puede complementarse con otras atracciones del parque, como el tren terrestre y el tren vía, que permiten recorrer el recinto sin tener que caminar todo el tiempo. La idea es ir con calma, especialmente si viajas con niños, porque entre animales, áreas verdes y actividades es fácil que el paseo se alargue más de lo previsto.
Quienes ya han visitado Morelia destacan en sus reseñas la variedad de opciones recreativas y educativas del zoológico para las familias, además del buen precio de la comida fuera del recinto.
Antes de planear una visita únicamente por una tarifa específica, conviene consultar directamente al zoológico los precios y disponibilidad de las actividades, ya que las tarifas pueden cambiar.
Del zoológico a los dulces típicos: así puedes cerrar el día
Después de pasar varias horas entre animales, Morelia tiene una recompensa sencilla: comer. El gaspacho moreliano es prácticamente una parada obligada. Aunque su nombre puede hacer pensar en la sopa española, aquí se trata de una preparación de frutas cortadas en cubos, principalmente jícama, mango y piña, acompañadas con jugo de naranja y, según el gusto, queso, cebolla y chile.
Para una comida más completa están las carnitas, uno de los platillos que forman parte de la tradición gastronómica michoacana. Y si todavía queda espacio para algo dulce, puedes terminar el recorrido en el Mercado de Dulces y Artesanías de Morelia, ubicado en la calle Gómez Farías, entre Tapia y Madero, en el Centro Histórico.
Ahí encontrarás ates, rompope, frutas cubiertas, morelianas y charamuscas, además de artesanías de comunidades michoacanas. El mercado tiene más de medio siglo de historia y en 2026 continúa siendo uno de los puntos tradicionales para comprar dulces y recuerdos de la ciudad.
No te compliques, no hay nada como un plan que empieza con animales y termina con una caminata por el Centro Histórico con una bolsa de dulces en la mano; en Morelia no necesitas llenar el itinerario de actividades.