Huasca de Ocampo no solo es famoso y muy querido por sus paisajes, también ocupa un lugar súper especial en la historia del turismo mexicano. Este destino en Hidalgo fue el primero en recibir el nombramiento de Pueblo Mágico en 2001 y, desde entonces, se volvió una referencia para entender cómo empezó esta ruta de lugares reconocidos por su identidad. Haciendas antiguas, clima fresco y escenarios naturales como los increíbles Prismas Basálticos son solo algunos de sus atractivos.
Antes de contarte sobre lo que puedes visitar en el Pueblo Mágico, vamos a explicarte cómo llegar en transporte público desde la Ciudad de México. El primer paso es dirigirte a la Terminal de Autobuses del Norte, donde salen camiones a Pachuca prácticamente cada media hora. Los precios son accesibles y varían según la línea y el horario, pero suelen ir de los 50 a los 150 pesos. El trayecto es cómodo y toma alrededor de una hora y media, así que no hay necesidad de madrugar de forma extrema.
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Una vez en Pachuca, desde la central puedes tomar una combi hacia el centro por unos 10 pesos y llegar al área del Reloj Monumental, punto importante para moverte por la ciudad. Desde ahí salen unidades rumbo a Huasca de Ocampo por menos de 30 pesos. El recorrido atraviesa zonas boscosas y pueblos pequeños, y en total el viaje completo suele tomar entre dos horas y media y tres, dependiendo del tráfico y los tiempos de espera.
¿Qué hacer en el Pueblo Mágico Huasca de Ocampo?
No pasarán ni 10 minutos antes de que te enamores de Huasca. El centro es compacto y caminable, perfecto para recorrerlo sin mapa y dejarte guiar por la curiosidad. Casas con techos de teja, plazas tranquilas y fachadas que reflejan distintas etapas históricas.
El punto más buscado por quienes visitan Huasca son los Prismas Basálticos, una formación geológica de columnas de basalto que supera los 40 metros de altura. Estas estructuras se formaron hace más de dos millones de años cuando la lava entró en contacto con el agua y se enfrió de forma abrupta. El acceso ronda los 100 pesos y en tu recorrido podrás visitar cascadas, miradores y senderos verdes realmente preciosos.
Muy cerca se encuentra la Ex Hacienda de Santa María Regla, otro sitio que merece tiempo y atención. Sus muros, patios y túneles hablan de un pasado ligado a la minería y al desarrollo de la región. La entrada cuesta 100 pesos y la visita ayuda a entender cómo estas construcciones influyeron en la vida económica y social del lugar. Es un buen complemento después de ver los prismas.
Los imperdibles de Huasca de Ocampo
Otra parada está a pocos kilómetros y es la Peña del Aire. Este sitio es excelente para caminar por senderos con vistas a barrancas profundas o participar en actividades como tirolesa, rappel o skybike. Hay opciones para distintos presupuestos, desde la entrada general hasta experiencias más intensas.
Para almas viajeras con ganas de un viaje más tranquilo, Huasca también tiene alternativas como el Bosque de las Truchas, excelente para paseos al aire libre y contacto con áreas verdes, o el Museo de los Duendes, una parada curiosa donde podrás aprender sobre la relación entre el Pueblo Mágico y estos pequeños seres. También encontrarás antiguas haciendas, presas, iglesias y portales que puedes recorrer a tu propio tiempo.
Huasca de Ocampo: Viaje en auto desde la CDMX
Si decides viajar en auto particular desde la Ciudad de México, el trayecto es directo. Son poco más de 120 kilómetros por la autopista México–Pachuca, incorporándote desde Insurgentes Norte o Eje Central. Tras pasar Pachuca, se continúa por los bulevares Felipe Ángeles y Luis Donaldo Colosio hasta tomar la carretera Real del Monte–Huasca. El gasto en casetas es bajo, alrededor de 65 pesos por trayecto, y la gasolina ronda los 240 pesos por lado, así que el viaje redondo queda cerca de los 610 pesos, con paisajes que hacen más llevadero el camino.