Crees que ya tienes dominado el mapa de los destinos más conocidos del sureste o que ya nada puede sorprenderte. Hoy queremos hablarte de un Pueblo Mágico no tan conocido, aunque no por falta de motivos, ya que hay mucho por visitar en este lugar. En el sur de Yucatán existe un sitio donde la selva y las construcciones antiguas siguen en pie, y en el que puedes recorrer muchos puntos turísticos de forma gratuita.
Ese lugar es Tekax, un nombre de origen maya que significa “allá en la selva”. El cambio de paisaje se hace evidente al avanzar por la zona: aparecen cerros, cuevas y caminos repletos de contrastes. El recorrido pide tiempo y atención, ya sea caminando por el centro o adentrándote primero en la naturaleza que lo rodea.
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Caminar por las calles de Tekax será sinónimo de ver construcciones coloniales que siguen formando parte de la vida diaria. La parroquia de San Juan Bautista, levantada desde el siglo XVI, nos habla del pasado y el presente del pueblo con su fachada de cantera y su amplia explanada. Muy cerca aparecen capillas, ermitas y rincones que muestran otra cara de Yucatán.
¿Qué visitar en el Pueblo Mágico Tekax?
Uno de los puntos que sí o sí debes subir es la ermita de San Diego de Alcalá, ubicada en lo alto de un cerro. El ascenso requiere algo de esfuerzo, pero al llegar entiendes por qué tanta gente lo hace. Desde ahí tienes una vista amplia del pueblo y la vegetación que lo rodea. Es un sitio para detenerte a tomar fotos y mirar el entorno desde otra perspectiva.
Si quieres llegar a la parte del contacto con la naturaleza, Tekax tiene varios espacios. Las Grutas Chocantes te enamorarán con sus cascadas de minerales, estalactitas y estalagmitas que crean escenarios poco habituales. Hay recorridos cortos y otros más largos, excelentes opciones si te gusta internarte en cuevas y descubrir formaciones milenarias.
También están las Grutas Las Sartenejas, un sistema subterráneo que conecta varias cavernas y guarda restos arqueológicos, pinturas rupestres y huellas del mundo maya. El recorrido es guiado y requiere disposición para caminar, descender y, en algunos tramos, arrastrarte por túneles estrechos.
Para sumar a tu dosis de adrenalina, el Parque Ecoturístico Kaalmankal tiene actividades como rapel, tirolesa, senderos entre la selva y miradores elevados. Desde lo alto, el paisaje se abre y deja ver la zona sur de Yucatán desde un ángulo poco común. También hay áreas para acampar y columpios panorámicos.
La visita no estaría completa sin sentarte a comer. Ahí la cocina gira alrededor del maíz, la carne de cerdo, el pollo y los chiles, con platillos como puchero, cochinita pibil, papadzules, panuchos o salbutes. En el mercado local puedes pedir tacos de empanizado, chicharrón o longaniza.
Antes de irte, date una vuelta por el callejón de los murales, un corredor peatonal donde jóvenes artistas plasmaron escenas del entorno, leyendas, música y vida cotidiana. Es un paseo breve pero llenísimo de color que resume lo que encontrarás en este destino.
¿Cómo llegar a Tekax desde Mérida, Yucatán?
Para llegar a Tekax desde Mérida en auto, el trayecto te toma alrededor de 1 hora y 40 minutos a lo largo de 115 kilómetros. Deberás ir principalmente por la carretera Mérida–Peto (México 184). La ruta es directa, atraviesa varias localidades del sur de Yucatán y no tiene casetas de cobro, por lo que el gasto se reduce al combustible.
Para llegar en transporte público, desde Mérida puedes acudir al sitio de taxis ubicado a espaldas de la parroquia de San Juan Bautista, donde salen vans con destino a Tekax. El recorrido dura aproximadamente 2 horas y el costo es de 70 pesos por persona. Es una opción práctica y económica para llegar al Pueblo Mágico sin necesidad de manejar.