EXPERIENCIAS

Disfruta de pan relleno de queso ranchero y un show de autómatas en este Pueblo Mágico

Pan de queso y sidra artesanal forman parte de la identidad de Zacatlán.

Delicatessen.El pan relleno de queso ranchero es uno de los sabores emblemáticos del destino.Créditos: Paz de Zacatlán.
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A poco menos de cuatro horas de la Ciudad de México, entre neblina constante y paisajes serranos, Zacatlán de las Manzanas sigue siendo uno de los destinos favoritos de los capitalinos para comer y sorprenderse.

Este Pueblo Mágico de Puebla combina gastronomía tradicional, historia industrial y una agenda cultural que se activa especialmente los fines de semana, cuando sus balcones cobran vida y el aroma del pan recién horneado invade las calles del centro.

Famoso por sus cultivos de manzana, su sidra artesanal y su herencia relojera, Zacatlán ofrece una experiencia que va más allá del paseo: aquí se come bien, se aprende sobre oficios centenarios y se disfruta de espectáculos únicos en el país, pensados para toda la familia.

Zacatlán de las Manzanas es uno de los Pueblos Mágicos más visitados de Puebla/Foto: Archivo.

Un show de autómatas sorprende

Ubicado en la Sierra Norte de Puebla, Zacatlán se asienta al borde de la Barranca de los Jilgueros, uno de sus principales miradores naturales. Su historia reciente está marcada por la fábrica de relojes Centenario, fundada en 1918, responsable de fabricar relojes monumentales que hoy adornan iglesias, plazas y edificios públicos en México y otros países.

En este complejo se encuentra el Museo de Relojes y Autómatas Alberto Olvera Hernández, uno de los grandes atractivos del destino. Los fines de semana, los visitantes pueden presenciar el show de autómatas, un espectáculo mecánico que aparece en los balcones del museo y recrea escenas tradicionales con figuras en movimiento, sincronizadas al ritmo del tiempo. La función se ha convertido en una de las postales más reconocibles del pueblo.

La oferta cultural se completa con al menos siete museos, entre ellos el MUZA (Museo Zacatlán de Fotografía), el Museo del Vino, el Museo Regional del Claustro Cultural y La Casa del Vitromuralista, donde se aprecian los característicos vitromurales elaborados con cristal de colores que decoran distintos puntos del municipio.

El show de autómatas del Museo de Relojes atrae a visitantes cada fin de semana/Foto: Sistema de Difusión de Información.

Para quienes buscan una conexión más profunda con la identidad local, la comunidad indígena de San Miguel Tenango permite conocer usos y costumbres que se mantienen vigentes, mientras que celebraciones como la Feria de la Manzana y la Feria de los Muertos llenan de vida al pueblo en distintas épocas del año.

Pan de queso ranchero  y sabores de Zacatlán

La gastronomía es otro de los grandes motivos para visitar Zacatlán. Su producto estrella es el pan relleno de queso ranchero, horneado diariamente en panaderías tradicionales y perfecto para acompañar con café de altura producido en la región. Probarlo recién salido del horno es una experiencia obligatoria para cualquier visitante.

A este sabor se suma la sidra artesanal, elaborada a partir de las manzanas cultivadas en los alrededores. También es común encontrar licores, mermeladas y frutas deshidratadas, resultado del aprovechamiento local de la cosecha. Restaurantes como La Cabaña del Coronel y La Covacha son paradas recomendadas para probar la cocina regional.

Zacatlán combina miradores naturales, museos y tradición serrana/Foto: Archivo.

Zacatlán también invita a recorrer sus huertas de manzana y blueberry, especialmente en comunidades como Xoxonacatla, donde se ofrecen experiencias agroturísticas que muestran el proceso de cultivo y transformación de la fruta. Estas actividades refuerzan el vínculo entre turismo, producción local y conservación del entorno.

Para llegar desde la CDMX, el trayecto es de aproximadamente 191 kilómetros, tomando la carretera 132D. Ya sea por su comida, su espectáculo de autómatas o su atmósfera envuelta en neblina, Zacatlán de las Manzanas confirma que los pueblos con identidad propia siempre tienen algo nuevo que mostrar.