En el corazón del Pacífico nayarita, rodeada de manglares y canales que se inundan en temporada de lluvias, se encuentra Mexcaltitán, una pequeña isla que muchos consideran el origen mítico de México.
Este Pueblo Mágico —ubicado en el municipio de Santiago Ixcuintla— ha sido relacionado por diversos investigadores con la mítica Aztlán, el sitio del que partieron los mexicas antes de fundar Tenochtitlan, según narraciones recogidas en crónicas coloniales y estudios históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
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Colorida, circular y apacible, Mexcaltitán combina tradición pesquera, memoria indígena y una identidad que entrelaza mito e historia. Caminar por sus calles es recorrer una versión viva de uno de los relatos fundacionales más importantes del país.
Mexcaltitán: ¿la cuna de Aztlán?
La leyenda sostiene que Mexcaltitán podría ser Aztlán, el lugar de origen de los mexicas. Diversas investigaciones han analizado la tradición oral y las descripciones contenidas en documentos como la Tira de la Peregrinación (también llamada Códice Boturini), donde se narra la salida de los mexicas desde una isla hacia el altiplano central.
El relato cuenta que los mexicas partieron guiados por la señal de su dios Huitzilopochtli, emprendiendo una larga peregrinación que culminó con la fundación de Tenochtitlan en 1325. La idea de que Mexcaltitán fuera esa isla original se basa en similitudes geográficas: su trazo circular, los canales que la rodean y su ubicación lacustre evocan la descripción simbólica de Aztlán.
Sin embargo, especialistas del INAH señalan que no existe evidencia arqueológica concluyente que confirme que Mexcaltitán sea Aztlán. Más bien, se trata de una hipótesis histórica que ha fortalecido la identidad cultural del lugar. Esa mezcla de mito y memoria colectiva ha convertido a la isla en un punto clave para entender cómo las narraciones prehispánicas siguen influyendo en la construcción del imaginario nacional.
En 2001, Mexcaltitán recibió el nombramiento de Pueblo Mágico por parte de la Secretaría de Turismo por su valor histórico y cultural.
¿Visitas Mexcaltitán?
Más allá del mito, Mexcaltitán ofrece experiencias auténticas para el visitante. El primer paso es recorrer la isla a pie: sus calles empedradas, casas pintadas en tonos vivos y banquetas elevadas —que funcionan como andadores cuando el nivel del agua sube— crean una postal única.
Una parada obligada es el Museo El Origen, espacio que exhibe piezas arqueológicas y explica la relación entre la isla y la migración mexica. El museo, respaldado por autoridades culturales estatales, ayuda a contextualizar la historia y la leyenda que rodean al sitio.
También se puede visitar la parroquia de San Pedro y San Pablo, ubicada frente a la plaza principal, donde la vida comunitaria se concentra al atardecer. En las pequeñas fondas locales, el protagonista es el mar: pescado zarandeado, camarones frescos y platillos tradicionales forman parte de la economía pesquera que sostiene a la isla, reconocida por el Gobierno de Nayarit como una de sus principales actividades productivas.
Para los turistas que buscan contacto con la naturaleza, los recorridos en lancha por los manglares permiten observar aves y disfrutar del entorno tranquilo de la laguna. Estos paseos conectan con la esencia lacustre que alimenta el mito fundacional.
El encanto de Mexcaltitán está en lo íntimo: en escuchar su historia, en cruzar la isla en menos de una hora y disfrutar de su contacto con lo tradicional.