¿Eres devoto de los antojitos mexicanos y te urge encontrar una buena garnacha para calmar el hambre? Si traes antojo de una gordita bañada en salsa, el Pueblo Mágico ganador según viajeros y algoritmos es Bernal, en Querétaro. Este lugar es famoso por tener el tercer monolito más grande del planeta, pero los conocedores saben que el verdadero tesoro es su masa de maíz quebrado.
La magia de estas gorditas reside en su textura, ya que se preparan con maíz martajado, ya sea blanco o azul, molido de forma artesanal para lograr una consistencia firme. A diferencia de otras gorditas, estas se sienten mucho más crujientes por fuera y suaves por dentro. Puedes pedirlas rellenas de migajas o de queso enchilado, que son las versiones más clásicas de la región queretana. Al morderlas, notarás de inmediato que el proceso de nixtamalización está hecho con maestría.
Si te preguntas qué las hace tan especiales, el secreto está en la sazón de las cocineras locales que dominan el arte de los guisos. Puedes elegir entre chicharrón prensado, carne deshebrada, nopales, champiñones o una buena ración de tinga para acompañar la base de queso. Te aseguramos que la combinación de la masa tostada con el relleno calentito crea una sensación de felicidad absoluta difícil de superar.
Para facilitar tu búsqueda, existe un mercado dedicado exclusivamente a que disfrutes estas delicias sin tener que dar tantas vueltas por el centro. Si vas con poco tiempo o solo vas de paso, este espacio es perfecto para probar varias opciones en un solo lugar y asegurar el éxito de tu parada. Además de las gorditas, te recomendamos que le des una oportunidad al nopal en penca o a los sopes, que también gozan de una fama bien merecida entre los visitantes.
¿Qué hacer en el mejor Pueblo Mágico para comer gorditas?
Mientras masticas tu gordita, es imposible no notar la Peña de Bernal, esa mole de piedra volcánica que vigila cada rincón del caserío. Con más de ocho millones de años de antigüedad, este coloso de 350 metros de altura es el corazón visual de toda la zona. Caminar por las calles empedradas te permite admirar esta formación desde distintos ángulos, viendo cómo cambian sus colores según la posición del sol. Es el escenario perfecto para bajar la comida mientras te tomas fotos envidiables con tus amigos o tu familia.
Si te sientes con energía después de desayunar, subir a la Peña es una actividad que debes anotar en tu lista de pendientes. El acceso cuesta apenas 30 pesos y, aunque requiere que lleves tenis cómodos y algo de condición física, la vista del Bajío desde las alturas es impresionante. No hace falta que llegues hasta la punta para disfrutar el aire fresco y el paisaje; los primeros tramos ya te proponen una perspectiva asombrosa. Solo recuerda llevar agua y una gorra.
Para seguir con el paseo, el pueblo también tiene muchos puntos culturales interesantes como el Museo de la Máscara o el Templo de San Sebastián Mártir. Puedes caminar por la plaza principal y descubrir tiendas de artesanías o panaderías donde venden bísquets con natas y mermeladas hechas a mano.
Viaje a Bernal desde la CDMX
Si viajas desde la Ciudad de México, el trayecto te tomará unas tres horas y media manejando por la carretera hacia Querétaro. El costo total entre casetas y gasolina ronda los 1,660 pesos ida y vuelta, una cifra bastante razonable si viajas en grupo y dividen los gastos. Es una salida excelente para un fin de semana donde quieras desconectarte del caos urbano y reconectar con los sabores más potentes de nuestra tierra.