Hay lugares donde el viento cuenta historias y otros donde quizá los duendes las han inventado y siguen susurrando, en el corazón de la sierra hidalguense, el encantador Huasca de Ocampo, primer Pueblo Mágico de México, se guarda uno de los secretos más curiosos del folclor mexicano, un destino donde las leyendas señalan que existen pequeños guardianes en los bosques que aún recorren los senderos.
Quien llega a este destino suele notar algo peculiar, pues entre la niebla que envuelve los pinos y el crujir de las hojas se pueden escuchar risas lejanas al interior del bosque; incluso muchos señalan que pueden sentir presencias cerca, y se dice que son los duendes, las criaturas traviesas y protectoras que forman parte de estos bosques desde tiempos inmemoriales.
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Recordemos que a inicios del nuevo milenio, se abrió el Museo de los Duendes, y la historia de estos peculiares y pequeños seres se diseminó por todo el territorio cercano. Una de las leyendas más antiguas habla del origen de estos pequeños y señala que Quetzalcóatl enviaba a los habitantes de este sitio canastas llenas de amaranto, semilla sagrada para preparar tzoalli, pasta ritual con la que moldean figuras dedicadas a los dioses.
Sin embargo, en una ocasión un pequeño duende tepehuani se quedó dormido dentro de una canasta, su nombre era Huautli, encargado de crear las semillas sagradas, que luego de este descuido llegó a los paisajes terrenales y el mundo de los humanos, despertando en guasca y convirtiéndose en el primer duende que habitó este lugar y desde entonces los bosques de este rincón de Hidalgo se mantienen resguardados bajo la vigilancia de los descendientes de este duende.
Atractivos turísticos de Huasca de Ocampo
El encanto de Huasca de Ocampo no se limita a sus misteriosas leyendas, pues este Pueblo Mágico combina naturaleza, historia y paisajes sorprendentes que lo convierten en uno de los destinos más fascinantes del estado de Hidalgo.
El sitio más emblemático de este Pueblo Mágico son los Prismas Basálticos de Santa María Regla, una antigua hacienda minera del siglo XVIII fundada por el cerebro empresario Pedro Romero de Terreros. Para quienes buscan naturaleza y aventuras también podrán encontrar el Parque Nacional El Chico, que ofrece bosques densos senderos de montaña y miradores ideales para practicar senderismo y convivir con los duendes.
Otro sitio imperdible es la Presa de San Antonio, rodeada de paisajes boscosos perfectos para paseos en lancha, pesquera recreativa o simplemente disfrutar de un picnic frente al agua. Para complementar este viaje no puedes dejar de visitar el famoso Museo de los Duendes que entre figurillas, relatos y fotografías, puedes conocer historias de apariciones y experiencias de quienes aseguran haber visto estas criaturas.
Recomendaciones para disfrutar Huasca de Ocampo
Para vivir al máximo la experiencia de Huasca de Ocampo conviene llegar temprano y recorrer el centro histórico caminando, y así disfrutar de sus calles empedradas, artesanías y gastronomía local. No olvides llevar ropa abrigadora, pues el clima suele ser bastante fresco y la neblina aparece con frecuencia.
También es buena idea visitar los bosques y los Prismas Basálticos de Santa María Regla durante la mañana para evitar multitudes. No olvides probar platillos regionales como la trucha fresca o antojitos hidalguenses. Otro plan es explorar senderos al atardecer y mantener los ojos abiertos pues nunca sabes cuándo te toparás con un duende.