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Puebla presume escenarios dignos de Pokémon y anime en sus Pueblos Mágicos

Volcanes, cascadas y neblina serrana sirven como telón de fondo para imaginar criaturas icónicas en rincones emblemáticos del estado

Pueblos Mágicos.Puebla presume escenarios dignos de Pokémon Créditos: Sectur México/ Canva
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Hay mundos que nacen en la imaginación y, sin embargo, parecen encontrar eco en paisajes reales. El universo Pokémon lleva casi tres décadas construyendo imágenes de regiones con montañas, rutas boscosas y pueblos donde cada entrenador inicia su travesía. Esa lógica de criaturas que pertenecen a su entorno —fuego en volcanes, agua en lagunas, plantas en jardines— sigue enamorando a nuevas generaciones.

Las regiones del juego nunca han sido casuales. Kanto, Johto, Hoenn y Sinnoh remiten a distintas zonas de Japón; Kalos dialoga con Francia; Alola con Hawái; Galar con el Reino Unido y Paldea con la península ibérica. Cada una lleva su cultura, geografía y arquitectura a una narrativa que hace sentir la magia a los chicos, pero también a los grandes. Bajo esa tradición, no resulta descabellado preguntarse qué pasaría si una región futura tomara inspiración en México.

Pokémon en Puebla 

Con motivo del Pokémon Day, celebrado cada 27 de febrero, el Gobierno de Puebla lanzó esa pregunta al aire y la acompañó con imágenes bellísimas: volcanes, cascadas y Pueblos Mágicos intervenidos por criaturas icónicas. La campaña coincidió con el aniversario del debut de Pokémon Red y Pokémon Green en Japón, casi treinta años después de que iniciara el fenómeno global. El punto de estas imágenes no fue competir con ninguna región oficial, sino mostrar que el estado tiene escenarios que encajan con esa narrativa de aventura.

Popocatépetl

El Volcán Popocatépetl aparece como territorio de fuego y roca, acompañado por Charizard, Moltres, Onix y Eevee. Con más de 5,400 metros de altitud, es uno de los volcanes más altos y activos del país y forma parte del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl. En días despejados domina el horizonte; en otros, el humo recuerda su fuerza interna. La escena funciona porque la geografía ya tiene dramatismo propio.

Pokémon en el Popocatépetl. Créditos: Gobierno de Puebla

Zacatlán, Pueblo Mágico

En Zacatlán, la neblina frecuente y el clima fresco construyen un ambiente distinto. Pidgeotto sobrevuela el reloj floral monumental; Chikorita descansa entre áreas verdes; Applin hace guiño a la tradición manzanera que identifica al municipio. El Valle de las Piedras Encimadas y la Cascada Tulimán suman relieve y sonido. Más que una postal intervenida, la combinación sugiere una ruta de entrenamiento con identidad serrana.

Pokémon en Zacatlán. Créditos: Gobierno de Puebla

Honey

Hacia la Sierra Norte, Honey se presta para criaturas de tipo bicho y hada. Butterfree cruza frente a la cascada, Jigglypuff y Teddiursa se asoman entre puentes de madera. El municipio cuenta con un circuito de diez caídas de agua, entre ellas El Salto y Arcoíris, además de zonas para acampar. La vegetación cerrada y los senderos húmedos refuerzan la sensación de estar ante un mapa oculto dentro del juego.

Pokémon en Honey, Puebla. Créditos: Gobierno de Puebla 

Atlixco, Pueblo Mágicos

El tono cambia en Atlixco, donde predominan jardines y figuras de topiaria. Bulbasaur, Bellossom, Roselia y Sunflora encajan entre viveros y calles adornadas con plantas ornamentales. El clima templado durante buena parte del año y las vistas constantes al volcán aportan coherencia visual. Celebraciones como el Huey Atlixcáyotl y miradores como el Cerro de San Miguel completan una ciudad que parece especializada en estrategias tipo planta.

Pokémon en Atlixco. Créditos: Gobierno de Puebla 

Cuetzalan, Pueblo Mágico 

En Cuetzalan, la neblina y la vegetación espesa construyen otra atmósfera. Golbat y Kecleon se camuflan entre formaciones rocosas; Vileplume y Sprigatito aparecen junto a pozas naturales. El trazado empedrado conduce a la parroquia de San Francisco de Asís y, en los alrededores, la Zona Arqueológica de Yohualichan recuerda la profundidad histórica del lugar. Aquí la aventura adquiere un matiz místico.

Pokémon en Cuetzalan. Créditos: Gobierno de Puebla 

Chignahuapan, Pueblo Mágico 

El recorrido puede cerrar en Chignahuapan, donde el protagonismo recae en el agua. Squirtle, Poliwag, Wooper y Mudkip se integran a la laguna y a los alrededores boscosos. Conocido por la fabricación artesanal de esferas navideñas y por sitios como la Cascada de Quetzalapan, el municipio mezcla tradición y paisaje. Después de mirar estas escenas, la frontera entre mapa digital y territorio poblano parece más delgada de lo que imaginábamos.

Pokemón en Chignahuapan. Créditos: Gobierno de Puebla