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¿Cómo llegar al mejor Pueblo Mágico de Campeche para comer los tradicionales tamales colados?

Un rincón ribereño con casas de colores y una gastronomía que mantiene recetas del sureste preparadas de forma tradicional

Pueblo Mágico.¿Dónde comer los tradicionales tamales colados en Campeche?Créditos: Canva
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Los tamales colados figuran entre las preparaciones más singulares del sureste mexicano. Su elaboración comienza con maíz blanco sancochado que, a diferencia de otras recetas, no pasa por el proceso de nixtamalización. Tras molerlo, la masa se cuela para separar el almidón y conseguir una consistencia extremadamente suave, casi gelatinosa. Ese almidón se cocina con manteca y sal hasta formar una base espesa que después se envuelve en hojas de plátano y se cocina durante varias horas al vapor. ¿Te gustaría probar estas delicias

El relleno suele llevar carne preparada con recado rojo, cuyo sabor intenso contrasta con la delicadeza de la masa. Una vez listos, los tamales reposan para que el almidón termine de cuajar y adquiera su textura característica. El resultado es un platillo muy distinto a los tamales de otras regiones del país. Aunque esta receta aparece en varios estados del sureste, existe un sitio de Campeche donde probarlos que no tiene comparación. 

Ese punto del mapa es Palizada, un Pueblo Mágico ubicado al suroeste del estado. El poblado se extiende a la orilla del río del mismo nombre y tiene un ritmo de vida muy pausado que se percibe en las bicicletas que cruzan las calles, las charlas en la plaza y el movimiento constante del agua. Sus casas pintadas en colores vivos y los techos de teja francesa crean una imagen muy poco común dentro del paisaje campechano.

El destino donde probar tamales colados en Campeche. Créditos: Unsplash/ Wil Carranza

¿Cómo llegar a Palizada? 

Llegar a Palizada requiere recorrer buena parte del sureste mexicano. Desde San Francisco de Campeche el viaje por carretera toma casi cinco horas, siguiendo la ruta hacia Escárcega y el desvío rumbo a Jonuta. También existen autobuses de la línea Sur que cubren el trayecto.

Quienes parten desde Ciudad de México pueden volar primero a Campeche o aventurarse en un recorrido terrestre de alrededor de doce horas que atraviesa Puebla, Veracruz y Tabasco antes de alcanzar este pueblo ribereño donde los tamales colados siguen formando parte de la vida diaria.

¿Dónde comer tamales colados en Palizada? 

Uno de los lugares más recomendables para probar los tamales colados es el mercado municipal. Desde muy temprano aparecen pescadores con peces recién capturados, mientras en otros puestos comienzan a destaparse las ollas de vapor. Ahí mismo se sirven tamales calientes acompañados de atole de maíz nuevo o de una taza de chocolate espumoso.

¿Qué hacer en el Pueblo Mágico? 

Después de comer, caminar por el malecón es una excelente opción para observar el río Palizada. Durante siglos esta corriente fue la vía principal para transportar el palo de tinte, un recurso muy solicitado por comerciantes europeos. Bajo sus aguas todavía se mencionan restos de embarcaciones que quedaron como recuerdo de aquella época. En las orillas no es raro ver cocodrilos, aves e incluso manatíes que se acercan cuando los mangos caen al agua.

Un paseo en lancha ayuda a ver cómo la vida del pueblo se construye alrededor del río; física, pero también simbólicamente. Desde la embarcación se observan las casas alineadas frente a la ribera y reflejadas en la corriente, mientras iguanas toman el sol entre la vegetación. Algunas rutas continúan río abajo y te permiten navegar entre manglares y pantanos hasta acercarse a la zona de Ciudad del Carmen.

Entre las curiosidades del lugar, la más querida es una réplica de la Estatua de la Libertad que se levanta frente al malecón. La escultura blanca mide cerca de cuatro metros y fue instalada en 1949 en el Parque de la Libertad. Con ella se buscó rendir homenaje al espíritu liberal de la comunidad y recordar la postura histórica del pueblo frente al imperialismo.

La misma tradición escultórica dejó otro detalle peculiar en Palizada. El Monumento a la Madre, elaborado por los hermanos Calderón, presenta seis dedos en uno de sus pies. Según cuentan los habitantes, esa característica se inspiró en una mujer real del poblado que tenía esa particularidad física, una de esas historias que suelen circular entre quienes conocen bien la vida del lugar.