¿Sabías que existe un dulce mexicano llamado queso de tuna, aunque no es de queso? Su nombre suele desconcertar. No contiene leche ni se elabora en una quesería. En realidad, se prepara a partir del jugo de la tuna cardona, un fruto rojo del nopal, que se hierve durante horas hasta concentrarse y cambiar de color. Al final, se obtiene una pasta densa que, al enfriarse, se transforma en un bloque firme y dulce, que generalmente se vende en trozos.
Este producto tradicional se encuentra en varios estados del centro-norte del país, como Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas. En muchas dulcerías los bloques se exhiben completos y se cortan al momento según la porción que quieras llevar. Algunas versiones incluyen rellenos de nuez, piñón, cacahuate o almendra en el centro.
Te podría interesar
Si quieres probar esta delicia, sin duda uno de los mejores lugares para hacerlo es el Pueblo Mágico Santa María del Río, en San Luis Potosí. Este destino también es conocido por su tradición textil, especialmente por el rebozo de bolita, elaborado en telar de cintura.
Si ya se te está antojando ir, antes de contarte más sobre el queso de tuna y el Pueblo Mágico, vamos a resolver algunas dudas sobre los detalles prácticos del viaje. ¿Cuánto cuesta en casetas y gasolina ir desde la Ciudad de México? Desde la capital hasta Santa María del Río se recorren aproximadamente 380 kilómetros. El viaje suele tomar cerca de cinco horas y media por la autopista México–Querétaro y el Paseo de la República, una ruta directa que atraviesa Querétaro antes de continuar rumbo a San Luis Potosí.
Casetas y gasolina para llegar al Pueblo Mágico Santa María del Río desde CDMX
En ese trayecto aparecen cinco casetas principales. La primera es Pachuca A3 con un costo aproximado de 8 pesos. Después está Tultepec con 113 pesos, seguida por Jorobas con 162 pesos. Más adelante aparece el tramo Tepeji-Palmillas con 108 pesos y, casi al final, la conexión hacia Chichimequillas con 62 pesos.
Al sumar esos peajes el gasto ronda los 453 pesos. A eso hay que agregar el combustible para completar el recorrido. Un auto compacto suele consumir cerca de 25 litros de gasolina para cubrir la distancia, lo que representa alrededor de 600 pesos. Entre casetas y gasolina el traslado queda cerca de 1,050 pesos.
Ya en Santa María del Río vale la pena dedicar tiempo a recorrer el Pueblo Mágico. Puedes visitar la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, entrar a talleres de rebozos o explorar algunas de las antiguas haciendas cercanas. Y claro, antes de regresar no puedes dejar de ir a las dulcerías para comprar varios trozos de queso de tuna, un recuerdo dulce que resume el sabor del semidesierto potosino.
La preparación del queso de tuna
La preparación es fácil en cuanto a ingredientes, pero exige paciencia y trabajo manual. El jugo de tuna se cocina a fuego alto hasta que reduce y espesa. En ese punto se retira del calor y comienza otra parte crucial del proceso: la mezcla se golpea o se amasa sobre una piedra lisa. Ese movimiento constante modifica la textura y aclara el tono de la pasta.
Conforme se trabaja, la masa pasa de un rojo intenso a un amarillo claro. Cuando alcanza la consistencia adecuada se coloca en moldes para formar placas o pequeñas tortitas. Después se deja reposar hasta que toma firmeza. El resultado es un dulce compacto que conserva todo el sabor concentrado del fruto del nopal.