Entre los secretos de Querétaro, hoy voy a contarte sobre un parador natural que no suele aparecer entre las primeras recomendaciones para disfrutar del sol, el agua y los paseos en lancha; pero que es perfecto para todo eso. A pocos minutos de Jalpan de Serra se encuentra la Presa de Jalpan, un espacio amplio, rodeado de cerros y vegetación, que se presta perfectamente para un fin de semana de disfrute.
Este embalse se extiende por más de 400 hectáreas y se alimenta del Río Escanela, que baja desde la sierra de Pinal de Amoles. Además de su tamaño, cumple una función muy importante para la vida diaria de la región, ya que abastece de agua a comunidades cercanas y ayuda al riego de cultivos.
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El valor ambiental del lugar lo llevó a formar parte de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda y cuenta con reconocimiento como sitio Ramsar desde 2004, una distinción que se da a humedales relevantes a nivel internacional.
¿Qué puedes ver y hacer en la Presa de Jalpan?
Este destino es muy querido y valorado, entre otros motivos, por la enorme cantidad de aves. Se han registrado cerca de 190 especies entre residentes y migratorias, muchas provenientes de Canadá y Estados Unidos. Es común ver garzas, cormoranes o patos desplazándose por la orilla o sobre el agua. Si te gusta fotografíar animales, es el lugar perfecto para ti.
Hay varias formas de recorrer la presa. Puedes subirte a una lancha, remar en kayak o probar con paddle board mientras el agua se mantiene tranquila. También está la pesca deportiva, con especies como lobina, tilapia o carpa, que suele ser uno de los planes favoritos cuando vas en grupo.
Alrededor del embalse hay muchos destinos para hacer senderismo. Entre la vegetación y los claros que se abren hacia el agua, hay buenos puntos para sentarte a descansar y comer algo rico.
¿Qué otros atractivos hay cerca de la Presa de Jalpan?
La cercanía con el Pueblo Mágico Jalpan de Serra hace que el viaje a este destino sea aún más accesible. En unos 15 minutos puedes ir de la presa al centro de Jalpan. De regreso, vale la pena probar platillos como el zacahuil, las enchiladas serranas o las acamayas, que son parte de lo que se cocina en esta región.
También hay espacio para algo de historia en el recorrido. Muy cerca se encuentran la Misión de Santiago de Jalpan y la Misión de Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol, dos construcciones que forman parte de las misiones franciscanas reconocidas por la UNESCO.
La entrada a la presa es libre y puedes visitarla en distintos momentos del día, aunque con luz natural se disfruta más. Te recomiendo llevar agua, algo de comer y, como siempre, es fundamental que puedas recoger tus residuos. El agua, la paz que se siente, las aves y los caminos verdes te harán querer volver una y otra vez.