En México, la gastronomía parece infinita: nunca terminas de conocerla, incluso si has vivido toda tu vida aquí. Entre los brebajes menos difundidos que puedes saborear, hoy vas a descubrir una alianza asombrosa entre el cacao y un destilado de agave. Esta preparación se denomina chocorraíz, y existe un rincón montañoso específico en Jalisco donde su sabor alcanza la perfección absoluta debido a la herencia local.
San Sebastián del Oeste es el Pueblo Mágico donde tienes que buscar este elíxir artesanal. El ingrediente estrella es la raicilla, un destilado con denominación de origen que nace en la Sierra Madre Occidental y las costas jaliscienses. Este líquido posee un carácter fuerte que se obtiene tras una cocción lenta en hornos de piedra y una fermentación que respeta los tiempos de la naturaleza.
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Cuando ese destilado se une al chocolate, nace el chocorraíz. Es el acompañante justo para el clima fresco que predomina en esta región de montaña, proporcionando calor al cuerpo mientras caminas por calles empedradas. Esta joya líquida representa un motivo perfecto para organizar un viaje hacia este antiguo Pueblo Mágico minero.
Al caminar por sus senderos, notas que este lugar vivió un esplendor único durante la época de la Colonia, dejando templos y antiguas minas como mudos testigos. La mayoría de la gente se marchó cuando la actividad minera cesó, pero quienes se quedaron protegen con orgullo el legado que los rodea.
¿Qué visitar en el Pueblo Mágico San Sebastián del Oeste?
La Hacienda Jalisco es una parada obligatoria para dormir bajo la luz de los candiles y velas, tal como se hacía hace dos siglos. Este recinto resguardaba los metales preciosos antes de ser enviados a Europa y hoy conserva estancias con objetos que narran los sucesos de la zona. Dormir entre sus muros te permite experimentar la vida del viejo oeste, desconectándote del ruido moderno.
Si buscas aventura, tienes que subir el Cerro de la Bufa para contemplar el paisaje desde sus 2,411 metros sobre el nivel del mar. Puedes realizar el ascenso en cuatrimoto para sentir la adrenalina mientras atraviesas el bosque hasta llegar a un mirador natural que supera las nubes. Desde la cumbre, la vista de la sierra y la Bahía de Banderas es bellísima.
También puedes visitar la Quinta Mary para aprender sobre el café de altura cien por ciento orgánico y participar en una cata que despertará tus sentidos. Cada pequeño negocio local guarda un secreto artesanal que sus propietarios comparten con gusto, permitiéndote entender el valor del trabajo hecho con paciencia y maestría.
¿Qué destinos naturales hay en San Sebastián del Oeste y cómo llegar?
Para los exploradores que prefieren el contacto con el agua y la tierra, la comunidad de Los Reyes cuenta con un puente colgante y senderos hacia cavernas. El camino hacia La Escondida te guía por prismas basálticos, arroyos y vegetación abundante compuesta por platanales y árboles de aguacate. Si te queda energía, la Mina Santa Gertrudis te hará entrar a las entrañas de la tierra para ver de cerca dónde se extraía la plata.
Llegar a este destino es súper fácil a través de la carretera 70, situándose a solo 60 kilómetros de Puerto Vallarta. La temperatura se mantiene agradable casi todo el año, aunque mayo suele ser el mes más cálido para quienes prefieren el sol intenso. Prepara tu equipaje para vivir una experiencia donde el chocorraíz y los paisajes nublados se convertirán en tus mejores aliados durante esta travesía por el pasado de Jalisco.