En el sur profundo de Yucatán, donde la selva comienza a volverse misterio y las cuevas parecen abrir puertas a otro mundo, se encuentra Tekax, un Pueblo Mágico que ha comenzado a robar miradas entre viajeros que buscan algo más que playa. Abril es uno de los mejores momentos para descubrirlo: el clima es cálido, pero aún amable, ideal para explorar tanto en la superficie como bajo tierra.
Conocido como “La Sultana de la Sierra”, Tekax destaca por su ubicación privilegiada dentro de la región Puuc, una zona reconocida por su riqueza natural y legado maya. Aquí, el viajero puede adentrarse en cavernas, recorrer antiguas ciudades prehispánicas y descubrir paisajes que parecen sacados de otro mundo.
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Grutas, ruinas mayas y cascadas impresionantes
Uno de los mayores atractivos de Tekax es su oferta de turismo de aventura, respaldada por sitios naturales y arqueológicos de gran valor. De acuerdo con información turística estatal actualizada, el destino forma parte de un corredor ecoturístico que incluye grutas, senderos y vestigios mayas en excelente estado de conservación.
Entre los imperdibles se encuentran las Grutas Chocantes, un espectáculo subterráneo donde la naturaleza ha creado formaciones de estalactitas y estalagmitas a lo largo de miles de años. Aquí también se pueden observar “cascadas” petrificadas formadas por carbonato de calcio, lo que da la sensación de estar dentro de un mundo oculto bajo la tierra.
Otro punto clave son las Grutas Las Sartenejas, ideales para quienes buscan una experiencia más inmersiva. Este sitio permite recorrer senderos rodeados de selva, explorar cavernas e incluso acampar bajo un cielo completamente despejado.
Para quienes desean adrenalina, el Parque Ecoturístico Kaalmankal ofrece actividades como rappel, tirolesa y columpios extremos con vistas panorámicas. Estas experiencias están avaladas por operadores locales y forman parte de la oferta oficial del destino.
El viaje no estaría completo sin visitar la zona arqueológica de Chacmultún, uno de los sitios mayas más representativos del sur de Yucatán. Sus estructuras, construidas con piedra caliza de tonalidades claras, destacan por su diseño y por los murales que aún se conservan, lo que permite entender mejor la vida en el periodo posclásico maya.
Este conjunto de experiencias convierte a Tekax en un destino integral donde la aventura y la historia conviven en un mismo recorrido, especialmente atractivo durante la temporada de primavera.
Planes tranquilos para disfrutar Tekax
Más allá de la adrenalina, Tekax también ofrece espacios ideales para quienes buscan relajarse y conectar con la cultura local. Su centro histórico conserva el encanto colonial, con sitios como la Parroquia de San Juan Bautista, considerada una de las primeras construcciones franciscanas en la región.
Otro punto imperdible es la Ermita de San Diego de Alcalá, ubicada en lo alto de una colina. Desde ahí se obtienen vistas panorámicas del pueblo, especialmente al atardecer, cuando el paisaje adquiere tonos cálidos y tranquilos.
Caminar por el Parque Benito Juárez o recorrer el callejón de los murales permite conocer más sobre la identidad local, mientras que el mercado y las cocinas tradicionales ofrecen sabores únicos como el poc chuc, el queso relleno o los tradicionales mamules.
Además, Tekax es reconocido por su cercanía con comunidades mayas vivas, donde aún se conservan costumbres, lengua y tradiciones. Esta conexión cultural forma parte de la experiencia turística promovida por autoridades y guías locales en 2026.
¿Cómo llegar desde Mérida?
Llegar a Tekax es sencillo y accesible tanto en auto como en transporte público:
- En auto: Desde Mérida, toma la carretera federal hacia el sur pasando por Oxkutzcab. El trayecto dura aproximadamente 1 hora con 50 minutos.
- En autobús: Desde la terminal de Mérida salen autobuses directos hacia Tekax con corridas frecuentes; el viaje dura cerca de 2 horas.
- En tour o transporte local: También hay operadores turísticos que ofrecen recorridos guiados desde Mérida y otras ciudades cercanas.
Tekax es la prueba de que Yucatán tiene mucho más que ofrecer más allá del mar: un destino donde la tierra, la historia y la aventura se encuentran en cada rincón.