Durango tiene fama por sus paisajes áridos y por haber sido escenario de películas del viejo oeste, pero el estado también es hogar de dos destinos increíbles que vamos a recomendarte hoy: Mapimí y Nombre de Dios. Uno te lleva entre minas abandonadas y puentes colgantes; el otro te cambia el polvo por cascadas y manantiales. Si quieres escaparte un fin de semana, aquí va cuánto necesitas para visitar ambos Pueblos Mágicos.
Mapimí está rodeado por paisajes desérticos y guarda más de 400 años de historia. Sus calles conservan edificios de los siglos XVII y XVIII, además de lugares donde estuvo preso Miguel Hidalgo y Costilla y donde también se hospedó Benito Juárez durante su huida de las tropas imperiales. Es pequeño, así que recorrer su centro no te tomará demasiado tiempo, pero sí te dejará varias historias curiosas para contar.
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¿Qué puedes hacer en Mapimí durante un fin de semana?
La parada obligada es La Ojuela, un antiguo pueblo minero ubicado a media hora del centro donde está uno de los puentes colgantes más largos de América Latina. Ahí puedes cruzar la barranca, aventarte en tirolesa, hacer rápel o entrar con guía a la mina de Santa Rita, donde todavía permanece una mula momificada. Si todavía te queda pila, también puedes visitar las Grutas del Rosario, aguas termales y la Zona del Silencio.
¿Cuánto cuesta viajar a Mapimí?
Si sales desde Durango en auto debes considerar cuatro casetas que suman aproximadamente 782 pesos. Desde Torreón no pagas peajes y el trayecto dura cerca de una hora. Si prefieres autobús, puedes salir desde Gómez Palacio con Autobuses Grupo Cerna Martínez y, sumando traslados locales, gastarás entre 550 y 600 pesos.
En hospedaje hay opciones desde 500 pesos por noche y la comida dependerá de tus antojos, aunque el caldillo duranguense, las gorditas de maíz y el asado de boda merecen espacio en tu itinerario. Al final, un fin de semana en Mapimí ronda los 3 mil pesos por persona.
¿Por qué Nombre de Dios es tan diferente al resto de Durango?
Nombre de Dios rompe con la imagen clásica del estado porque hay ríos, cascadas, manantiales y enormes ahuehuetes. Está a solo 50 kilómetros de la capital duranguense y fue conocido durante años como la Villa de los Cuatro Templos. Es uno de esos lugares donde en pocos minutos pasas de recorrer iglesias antiguas a terminar junto al agua.
Uno de los lugares más visitados es la Cascada El Saltito, donde el agua cae desde unos 20 metros en medio de un paisaje rocoso bastante llamativo. También puedes visitar Los Salones, antiguas haciendas y la Capilla de San Antonio de Padua, reconocida por la UNESCO. Y prepara espacio en el estómago porque aquí abundan las gorditas rellenas, el mezcal, la cerveza artesanal y los dulces cristalizados.
¿Cuánto necesitas para visitar Nombre de Dios?
Si sales desde Durango no pagarás casetas y el trayecto toma alrededor de 45 minutos. En autobús puedes viajar por aproximadamente 100 pesos por trayecto con la línea Valle del Guadiana. Si sales desde Torreón debes sumar cuatro casetas con un costo total cercano a los 715 pesos.
El hospedaje también arranca desde 500 pesos por noche y la comida suele ser un poco más accesible que en Mapimí. En total, un fin de semana aquí puede costarte entre mil 800 y 3 mil pesos por persona.
¿Se pueden visitar ambos Pueblos Mágicos en un mismo viaje?
Tanto Mapimí como Nombre de Dios son destinos pequeños que puedes recorrer caminando en menos de una hora. Si tienes un fin de semana largo o algunos días extra, puedes armar una ruta entre minas, puentes colgantes, cascadas y comida duranguense sin gastar una fortuna. Suena mejor que quedarte atrapado en casa viendo cómo se acaba el domingo.