Entre bosques cubiertos de niebla y senderos que parecen sacados de una película fantástica, existe un rincón de Puebla donde enormes rocas desafían la lógica. Se trata del Valle de Piedras Encimadas, un paisaje natural ubicado a solo 25 kilómetros de Zacatlán, perfecto para una escapada de hiking entre montañas, aire frío y leyendas que todavía siguen vivas entre los árboles.
Este sitio, escondido entre pinos y caminos sinuosos, se ha convertido en uno de los secretos favoritos de quienes buscan desconectarse del ruido y caminar entre escenarios fuera de lo común. Aquí no hay edificios ni filas interminables; solo senderos, silencio y formaciones rocosas gigantes que parecen colocadas una encima de otra por una mano misteriosa.
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Las piedras alcanzan entre 10 y 20 metros de altura y tienen millones de años de antigüedad. Algunas recuerdan a elefantes, tortugas, aves, rostros humanos o dinosaurios. Otras simplemente parecen imposibles.
El valle de Puebla ideal para hiking entre niebla, pinos y rocas gigantes
El Valle de Piedras Encimadas es uno de esos lugares donde caminar se vuelve parte de la experiencia. Los senderos atraviesan pequeñas colinas, zonas boscosas y claros desde donde aparecen enormes esculturas naturales moldeadas por el tiempo, la lluvia y el viento.
La sensación cambia constantemente. En algunos momentos el paisaje luce completamente despejado y, minutos después, la niebla cubre las piedras hasta hacerlas aparecer como sombras gigantes flotando entre los árboles.
Por eso muchas personas consideran este lugar uno de los mejores escenarios de hiking en Puebla. No importa si vas en plan relajado o si prefieres explorar durante varias horas; siempre hay una nueva formación rocosa que descubrir o un rincón perfecto para tomar fotografías.
Además del senderismo, el parque ecoturístico cuenta con actividades como paseos a caballo, bicicletas, cuatrimotos, tirolesa y áreas para acampar. Incluso hay espacios familiares y pequeños recorridos guiados para conocer las figuras más famosas del valle.
La entrada es gratuita, aunque se solicita una cooperación voluntaria para el mantenimiento del lugar. El horario general es de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, aunque durante algunas temporadas puede extenderse hasta las 6:00 pm.
Desde la Ciudad de México, el trayecto en auto toma alrededor de tres horas y media. También es posible llegar en autobús hacia Zacatlán desde la CAPU en Puebla y después tomar transporte local rumbo a Camotepec, la comunidad más cercana al valle.
Zacatlán, el Pueblo Mágico con aroma a manzana
Después de recorrer el Valle de Piedras Encimadas, la escapada continúa en Zacatlán, uno de los destinos más encantadores de la Sierra Norte de Puebla. Este Pueblo Mágico combina clima fresco, miradores cubiertos de neblina, pan recién horneado y calles llenas de cafeterías, sidrerías y talleres artesanales.
Zacatlán es famoso por su producción de manzana y sidra, por eso en muchos rincones el aire huele a fruta dulce y canela. Uno de los sitios más visitados es el mirador de cristal de la Barranca de los Jilgueros, donde las nubes suelen cubrir por completo el paisaje durante algunos minutos antes de revelar nuevamente las montañas.
También vale la pena visitar su famoso Reloj Floral, elaborado con flores naturales, además del Museo de Relojería Alberto Olvera Hernández, considerado único en América Latina.
Y claro, ningún viaje está completo sin probar el pan de queso recién salido del horno, los vinos de frutas y los postres artesanales que han convertido a Zacatlán en uno de los lugares favoritos para escaparse un fin de semana desde CDMX o Puebla.