A menos de dos horas de la Ciudad de México se encuentra Jilotepec, un Pueblo Mágico del Estado de México que ha ganado popularidad entre quienes quieren vivir una ESCAPADA de un día en la que haya mucha naturaleza, historia y tradiciones.
Montañas, bosques y formaciones rocosas son solo un poco de lo que verán en Jilotepec: este destino es excelente para alejarte del caos urbano. Su incorporación al programa de Pueblos Mágicos en 2024 reforzó el interés por conocer este municipio de raíces otomíes.
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La gastronomía es uno de los grandes motivos para visitar Jilotepec. Entre los platillos más representativos se encuentran los quintoniles en salsa, la carne con verdolagas, las quesadillas de huitlacoche, el chileatole y el queso ranchero. No te puedes ir sin probar los gusanos de maguey y los escamoles. Y hay más, como el pan de pulque y las gorditas de nata. Es un destino perfecto para los amantes de la buena comida.
Además de su cocina tradicional, Jilotepec tiene expresiones culturales que forman parte de su identidad. Entre ellas están las artesanías, especialmente los tradicionales sombreros, junto con textiles, piezas de cuero y diversos artículos que pueden encontrarse en mercados y talleres del municipio.
La herencia otomí también permanece viva en el Carnaval Xhita, una celebración con más de 150 años de historia vinculada a las antiguas peticiones de buenas cosechas. Durante la fiesta, las calles se llenan de música, danza y personajes emblemáticos como la Madama, símbolo de la fertilidad, y el Xhita Viejo. Los participantes portan máscaras, grandes cuernos, sombreros y atuendos confeccionados con fibras de ixtle obtenidas del maguey, dando vida a una de las tradiciones más representativas del norte del Estado de México.
¿Qué lugares no te puedes perder durante tu visita a Jilotepec?
El recorrido suele comenzar en el centro de la localidad, donde la Plaza Manuel Ávila Camacho funciona como punto de encuentro para habitantes y visitantes. Ahí encuentras el quiosco y el obelisco dedicado a la Independencia, además de espacios arbolados perfectos para caminar mientras se observa la actividad cotidiana del municipio.
Muy cerca se encuentra el Templo de San Pedro y San Pablo, una construcción franciscana que data del siglo XVI. Su amplio atrio rodeado de árboles y la cruz de piedra tallada con motivos religiosos son realmente interesantes. En el interior hay elementos históricos de gran valor, entre ellos un retablo barroco y una monumental pila bautismal de piedra que recuerdan la importancia que tuvo este lugar durante la época colonial.
Uno de los espacios más curiosos del municipio es el Parque Urbano Las Sequoias. En este sitio crecen ejemplares de secuoyas rojas originarias del noroeste de Estados Unidos, árboles conocidos por alcanzar dimensiones extraordinarias y vivir durante siglos. Aunque los ejemplares de Jilotepec todavía son jóvenes, su presencia resulta poco común en esta parte del país. El parque tiene, además, áreas recreativas y senderos para pasar varias horas al aire libre.
Para poder vivir actividades de aventura en este Pueblo Mágico, las Peñas de Dexcani son uno de los mayores atractivos. Estas enormes formaciones volcánicas tienen alrededor de 170 rutas de escalada con distintos niveles de dificultad. Incluso quienes no practican escalada pueden recorrer senderos entre bosques y cañadas o disfrutar de las vistas panorámicas.
¿Qué otros atractivos puedes conocer cerca del centro de Jilotepec?
A pocos kilómetros del centro se localiza también Bioparque Estrella, un espacio de casi 300 hectáreas donde la experiencia es de recreación y contacto con la naturaleza. Ahí es posible observar jirafas, cebras y bisontes, realizar recorridos en safari, navegar entre réplicas de dinosaurios y participar en muchas, y muy variadas, actividades.
Otro sitio que te recomendamos incluir en tu itinerario es la Cruz de Dendho, considerada por muchos especialistas como la cruz cristiana más antigua del país que permanece en su ubicación original. Se encuentra sobre un antiguo teocalli y alrededor de ella sobreviven relatos de tradiciones indígenas, evangelización franciscana y la historia del antiguo Camino Real de Tierra Adentro.
Muy cerca también se encuentra el Santuario de la Virgen de la Piedrita, construido a finales del siglo XIX sobre una colina. Su arquitectura neogótica hace un contraste súper llamativo con el paisaje y resguarda una piedra donde, según la tradición local, apareció una imagen de la Virgen de Guadalupe.
¿Cómo llegar desde la CDMX?
Para llegar desde la CDMX en auto, el trayecto dura cerca de dos horas por las autopistas México-Pachuca, Circuito Exterior Mexiquense y México-Querétaro, recorriendo aproximadamente 100 kilómetros. Si prefieres transporte público, puedes tomar el Metro hasta El Rosario y desde ahí abordar una combi o transporte con destino a Jilotepec. También existen autobuses desde Toreo y otras terminales, por lo que organizar una visita de ida y vuelta en un solo día es una opción práctica para descubrir este rincón del Estado de México.