Cuando escuchamos Comala, es inevitable pensar en el universo literario de Juan Rulfo. Sin embargo, el lugar real, más allá de la ficción, es un hermoso Pueblo Mágico de Colima. Pero hoy, más que hablar de sus calles blancas y portales tradicionales, queremos llevarte a un rincón ubicado a pocos kilómetros del centro, donde el paisaje está hecho por bosques y cuerpos de agua rodeados de montañas. Se trata de las lagunas La María y Carrizalillos, dos escenarios naturales que revelan una faceta menos conocida y sorprendente de este destino.
Ubicadas en las faldas del Volcán de Colima, ambas lagunas forman parte de una de las áreas naturales más atractivas del estado. La cercanía con el Volcán de Fuego y el Nevado de Colima hace que las vistas sean inigualables. Durante las mañanas despejadas, las siluetas de las montañas dominan el horizonte, mientras que al atardecer los tonos dorados transforman el entorno en una de las estampas más llamativas de la región.
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La visita a estas lagunas suele complementarse con un recorrido por el propio Comala, donde las fachadas blancas, los portales históricos, la Parroquia de San Miguel Arcángel y el aroma del café forman parte de la vida cotidiana del pueblo. Sin embargo, basta alejarse unos kilómetros del centro para descubrir una cara completamente distinta del destino: una región de bosques, senderos, cabañas y lagunas volcánicas.
¿Qué hacer en la visita a la Laguna Carrizalillos?
La Laguna Carrizalillos se encuentra a unos 1,425 metros sobre el nivel del mar y a aproximadamente 25 minutos de Comala. Rodeada por pinos, robles y eucaliptos, mantiene temperaturas agradables casi todo el día. Por su ubicación es excelente para observar la actividad del paisaje volcánico, alejado del movimiento habitual de los centros turísticos más concurridos.
En sus alrededores opera un centro turístico administrado por el municipio, donde es posible recorrer la laguna en lancha o kayak, realizar cabalgatas y practicar pesca deportiva de lobina negra. Los senderos que atraviesan el bosque te llevarán a observar garzas, patos, chachalacas y otras aves que habitan la zona. También existen rutas para caminatas y recorridos en bicicleta de montaña.
Para quienes prefieren pasar más tiempo en contacto con la naturaleza, Carrizalillos cuenta con áreas de campamento, cabañas, hotel, restaurantes y espacios recreativos. Durante los amaneceres es común que una ligera capa de niebla cubra parcialmente la superficie del agua, creando escenas que contrastan con la imponente presencia del volcán al fondo.
¿Qué hacer en la visita a la Laguna La María?
Más adelante aparece la Laguna La María, considerada por muchos visitantes como el punto más impresionante del recorrido. Este cuerpo de agua se formó dentro de una antigua caldera volcánica colapsada hace siglos y actualmente está rodeado por bosque mesófilo de montaña. Su diámetro se aproxima a un kilómetro y medio, mientras que algunas zonas alcanzan profundidades cercanas a los treinta metros.
El espacio es administrado por habitantes de la comunidad de La Becerrera, quienes han protegido y gestionado el lugar durante más de cuatro décadas. El Centro Turístico Ejidal permite realizar recorridos en lancha, navegar en kayak y explorar cuatro rutas de senderismo con distintos niveles de dificultad. A lo largo de estos caminos es posible atravesar áreas cubiertas por vegetación abundante y disfrutar de vistas directas hacia los volcanes que dominan el paisaje colimense.
La biodiversidad constituye uno de los principales atractivos de La María. En los alrededores se han registrado más de cien especies de aves, además de animales como mapaches, armadillos y venados de cola blanca que ocasionalmente aparecen entre la vegetación.
Además de su valor ecológico, la laguna forma parte del imaginario popular de la región. Entre los habitantes circulan historias y leyendas relacionadas con el lugar, transmitidas de generación en generación. A esto se suma la posibilidad de probar tilapia, carpa o lobina recién preparadas en los establecimientos cercanos, así como descansar en palapas junto al agua mientras el paisaje cambia con el paso de las horas.