Si este Día del Padre buscas una escapada diferente, lejos de los centros comerciales y las largas filas de los restaurantes de la ciudad, existe un destino en el Estado de México que combina naturaleza, buena comida y espacios perfectos para convivir en familia. Se trata de Villa del Carbón, un Pueblo Mágico rodeado de bosques donde la tradición de las parrilladas y las carnes asadas se ha convertido en uno de sus principales atractivos gastronómicos.
Ubicado a poco más de dos horas de la Ciudad de México, este destino es ideal para quienes desean celebrar a papá con una comida abundante, paisajes naturales y actividades al aire libre. Además, junio es una de las mejores temporadas para visitarlo, ya que el clima suele ser fresco y agradable, perfecto para disfrutar de una parrillada en cabañas, restaurantes campestres o áreas recreativas.
Te podría interesar
Un paraíso de parrillas, cabañas y sabores para celebrar a papá
Aunque Villa del Carbón es famoso por su producción artesanal de artículos de piel y por sus paisajes boscosos, en los últimos años también se ha consolidado como un destino gastronómico para los amantes de la carne.
Muchos de sus restaurantes campestres ofrecen cortes de res, costillas, arrachera, chorizo artesanal y parrilladas familiares servidas en amplios jardines o terrazas con vista al bosque. La ventaja es que los precios suelen ser más accesibles que en la Ciudad de México.
Actualmente, una comida completa con carne asada, guarniciones y bebida ronda entre 250 y 450 pesos por persona, dependiendo del restaurante y del tipo de corte elegido. Las parrilladas para compartir entre cuatro personas suelen encontrarse desde 1000 hasta 1800 pesos, incluyendo complementos como nopales, cebollitas, frijoles charros y tortillas hechas a mano.
Además de la carne asada, es común encontrar especialidades regionales como barbacoa, trucha preparada de distintas formas, quesadillas de maíz azul y antojitos elaborados con ingredientes locales.
Uno de los grandes atractivos es que varios complejos turísticos permiten rentar asadores y palapas para preparar la comida en familia. Esto convierte la visita en una experiencia mucho más relajada y personalizada para celebrar el Día del Padre.
Consciente a papá con estos tips
Después de la comida, Villa del Carbón ofrece múltiples opciones para pasar el resto del día. El centro histórico conserva un ambiente tranquilo con calles empedradas, portales tradicionales y la emblemática Iglesia de la Virgen de la Peña de Francia, uno de los símbolos del pueblo.
Para quienes disfrutan del contacto con la naturaleza, la Presa del Llano y la Presa Taxhimay ofrecen recorridos en lancha, pesca recreativa y espacios ideales para caminar o simplemente disfrutar del paisaje.
También existen parques ecoturísticos donde se pueden realizar actividades como senderismo, ciclismo de montaña, paseos a caballo y recorridos entre bosques de oyamel y encino. Muchos visitantes aprovechan para quedarse una noche en alguna de las cabañas de la zona, cuyos precios comienzan aproximadamente en 1200 pesos por noche para dos personas, aunque varían según la temporada y los servicios incluidos.
Llegar desde la Ciudad de México es sencillo. En automóvil, el trayecto suele tomar entre dos y dos horas y media por la autopista México-Querétaro. También hay autobuses desde la Terminal del Norte con tarifas que oscilan entre 140 y 220 pesos por trayecto, con precios vigentes a junio de 2026.
Entre buena comida, aire fresco y paisajes boscosos, Villa del Carbón se presenta como una excelente opción para celebrar a papá de una manera distinta. Un lugar donde la carne asada sabe mejor cuando se acompaña de naturaleza, tranquilidad y tiempo en familia.