Hablar de los chiles en nogada es recordar una de las recetas más emblemáticas de México cuya tradición cuenta que este platillo nació en 1821, cuando las monjas agustinas del convento de Santa Mónica en Puebla prepararon una receta especial para la visita de Agustín de Iturbide, después de la firma de los Tratados de Córdoba.
Aquellas cocineras usaron ingredientes de temporada como la granada, la nuez de castilla y el chile poblano para crear un platillo que conquistó el paladar con los emblemáticos colores de la bandera mexicana.
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Experiencia de los chiles en nogada en Atlixco
Atlixco, Pueblo Mágico de Puebla, durante la temporada de chiles en nogada se convierte en uno de los mejores lugares para disfrutar de este auténtico platillo mexicano. Con restaurantes, cocinas tradicionales y mercados que ofrecen versiones elaboradas con ingredientes frescos de la región.
La experiencia va mucho más allá de sentarse a comer, pues después de probar este clásico poblano, recorrer las calles coloridas de Atlixco permite descubrir cafeterías, viveros y presas llenas de vida todo esto con el imponente paisaje montañoso como escenario, en el que destacan las vistas hacia el volcán Popocatépetl.
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Por si esto fuera poco, el clima templado, la vegetación y los miradores convierte en cualquier paseo en una oportunidad para disfrutar la naturaleza y tomar fotografías memorables mientras se respira un ambiente tranquilo que caracteriza a este Pueblo Mágico.
Principales atractivos de Atlixco
Además de la reconocida gastronomía, Atlixco ofrece una gran variedad de sitios para recorrer durante esta temporada de chiles en nogada que dura entre julio y septiembre.
Uno de los imperdibles es el Zócalo, rodeado de edificios históricos, cafeterías y restaurantes donde siempre hay un ambiente relajado. Muy cerca se encuentra la parroquia de Santa María de la Natividad, cuya arquitectura es parte esencial del paisaje urbano.
Otro punto favorito es el cerro de San Miguel, donde se localiza la ermita dedicada al arcángel y un mirador del que se aprecia gran parte del Valle de Atlixco, con el Popocatépetl dominando el horizonte en los días despejados.
Los amantes de las plantas se encontrarán un auténtico paraíso en los viveros de Atlixco, famosos por producir flores y ornamentales que distribuyen a todo el país, además de que pasear entre invernaderos es una experiencia distinta y muy colorida.
Opciones para viajar desde la Ciudad de México
Llegar a Atlixco desde la Ciudad de México es bastante sencillo tanto en automóvil como en transporte público. Si viajas en coche toma la autopista México-Puebla y antes de ingresar a la capital poblana y encontrarás la desviación hacia la vía Atlixcáyotl, que conecta directamente con la entrada de Atlixco.
Si prefieres viajar en autobús primero de irte hacia la TAPO o la Central de Autobuses del Norte, en cualquiera encontrarás autobuses con dirección a Puebla cuyo costo oscila entre los $200 y los $250 pesos. Una vez en la CAPU debes tomar unidades que te lleven directamente hacia Atlixco con costos de entre $35 y $45 pesos y trayectos de alrededor de 45 minutos.