El viaje que lleva de la Ciudad de México al paradisíaco balneario Las Estacas es uno sencillo y que se recorre feliz de saber lo que te espera al llegar. Basta salir temprano un fin de semana para que, en poco menos de dos horas, el paisaje urbano se transforme en selva baja y el calor se vuelva más ligero, anunciando que el agua está cerca.
Pero antes de llegar al manantial que hace famoso a este rincón de Morelos, está el camino: unas cuantas casetas, un tramo de autopista y algunos tips que marcan la diferencia entre un viaje relajado y uno con contratiempos.
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Te contamos cuánto vas a gastar en el trayecto y qué necesitas saber una vez que cruces la entrada a este paraíso natural.
¿Cuánto pagarás en casetas y qué conviene saber para llegar a Las Estacas?
El camino de la Ciudad de México a Tlaltizapán, Morelos, se recorre en alrededor de 1 hora con 45 minutos, dependiendo del tráfico a la salida de la capital. En el camino hay dos casetas: la de Tlalpan, con un costo de 149 pesos, y la de Oacalco A, con 51 pesos, lo que suma un total de 200 pesos en peajes para un vehículo particular.
Si sales por la México-Cuernavaca antes de las 7 de la mañana, evitas tanto el tráfico de salida de la ciudad como las filas que se forman en la caseta de Tlalpan durante fines de semana largos. Además, conviene cargar gasolina antes de dejar la autopista, ya que las estaciones dentro de Tlaltizapán son escasas y el regreso puede tomarte por sorpresa si el tanque va bajo.
Llevar efectivo o tag para las casetas también agiliza el paso, sobre todo en temporada alta, cuando el flujo hacia Morelos se multiplica.
Esto cuesta disfrutar del manantial y sus actividades
Una vez ahí, el motivo del viaje se revela por completo: Las Estacas nace de El Borbollón, uno de los manantiales más caudalosos del país, donde el agua que pasó miles de años bajo tierra emerge formando un río de mil metros con una temperatura constante de 22.6°C. Cada boleto que se paga ayuda, además, a sostener la conservación de este ecosistema.
La entrada general (Daypass) tiene un costo aproximado de 600 pesos para adultos y 380 pesos para menores de 1.25 metros, mientras que los niños de menos de 90 centímetros no pagan; este acceso incluye albercas, áreas verdes, el lago infantil, clases de yoga, juegos de cuerda y el tour en balsa.
Para quienes quieren alargar la experiencia, el Daycamp con derecho a acampar empieza desde 885 pesos por persona, e incluye regaderas de agua caliente, vestidores y seguridad las 24 horas para dormir junto al río.
Si el plan pide más comodidad, hay opciones de glamping entre 3 mil 125 y 3 mil 660 pesos en ocupación doble, y habitaciones de hotel que van desde 3 mil 875 hasta más de 9 mil pesos según la categoría, como la Nenúfar, Bugambilia, Ceiba o Amate. Para completar el día dentro del agua, se puede rentar equipo de esnórquel por 325 pesos, una balsa por 400 pesos la hora, o un paddle board por 290 pesos, ideal para quienes buscan explorar cada rincón del río a su propio ritmo.
Entre el costo de la caseta y el de la entrada, Las Estacas sigue siendo ese escape cercano que compensa cada peso con la calma de flotar en agua cristalina, rodeado de selva y del sonido constante de un manantial.