Al sur del Estado de México se encuentra Tonatico, un Pueblo Mágico que es la envidia de los otros destinos de la región, pues tiene aguas termales, paisajes naturales, cuevas subterráneas y rincones históricos. Está ubicado a poco más de dos horas de la Ciudad de México y es una maravillosa alternativa para un viaje de fin de semana.
Para llegar desde la CDMX en automóvil, el trayecto toma alrededor de dos horas siguiendo la ruta hacia Ixtapan de la Sal, mientras que en transporte público existen opciones desde la Terminal de Observatorio con conexión hacia la zona.
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¿Qué hacer en el centro del Pueblo Mágico de Tonatico?
El recorrido puede comenzar en el centro histórico, donde las calles tranquilas, las casonas de fachadas blancas y tejados rojos, así como los portales coloniales, muestran la esencia de este poblado mexiquense. Entre una caminata puedes sentarte a probar algunos sabores locales, como las tradicionales palanquetas, mientras observas la vida cotidiana de la comunidad.
Uno de los espacios más representativos de Tonatico es el Santuario de Nuestra Señora de Tonatico, una construcción del siglo XVII que es muy valorada por sus retablos con oro laminado y sus detalles arquitectónicos. En su interior también se conservan miles de exvotos pintados, pequeñas piezas que cuentan historias de devoción y forman parte de la memoria cultural de la región.
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Los atractivos naturales de Tonatico
Para la sección de aventura del viaje, el Parque de Tzumpantitlán es una de las visitas principales. Su mayor atractivo es una cascada de más de 50 metros de altura que durante la temporada de lluvias aumenta su caudal y transforma el paisaje. El lugar también cuenta con puentes elevados entre los árboles, tirolesas, áreas verdes, juegos infantiles y espacios para pasar un día de campo.
Bajo tierra se encuentra otro de los grandes tesoros de Tonatico: las Grutas de la Estrella, un sistema de cavernas con más de 500 millones de años de antigüedad. El recorrido comienza con un descenso de aproximadamente 450 escalones que conduce a un mundo de estalactitas, estalagmitas, ríos subterráneos y formaciones rocosas creadas durante miles de años por la acción del agua y los minerales.
Además de su valor natural, las grutas tienen una relación con la historia prehispánica de la zona, pues se cree que fueron un sitio dedicado a Tláloc, dios de la lluvia. Durante la visita es posible conocer figuras naturales con nombres como El Mamut, La Cruz o El Palacio, así como realizar actividades más extremas en ciertas temporadas, como rapel o recorridos por zonas subterráneas.
La conexión con la naturaleza continúa en Niltze Bioaventuras, un parque ecológico donde es posible recorrer senderos, pasear a caballo, acampar y visitar la Cueva de las Manitas. En este espacio se pueden observar antiguas pinturas rupestres mientras se exploran zonas protegidas con gran diversidad de flora y fauna.
Conoce el Balneario Municipal de Tonatico y su Pueblo Viejo
Después de las caminatas y aventuras, el Balneario Municipal de Tonatico es una parada ideal para descansar. Sus aguas termales naturales alcanzan cerca de 35 grados de temperatura y contienen minerales que lo han convertido en un sitio frecuentado por familias, parejas y viajeros que buscan relajarse en sus albercas rodeadas de vegetación.
Tonatico también conserva espacios ligados a su pasado, como Pueblo Viejo, donde hay vestigios de los primeros asentamientos del municipio y relatos que forman parte de las tradiciones locales. Sus celebraciones religiosas, acompañadas de música, danzas y gastronomía, reflejan la identidad de una comunidad que mantiene vivas sus costumbres.